La Ciudad de México escribió una página histórica rumbo a la Copa Mundial de la FIFA 2026 al romper el Récord Guinness con la ola humana más grande del mundo realizada fuera de un estadio.
El sábado pasado, a cinco días del arranque de la justa deportiva, miles de personas se congregaron sobre Paseo de la Reforma para protagonizar una celebración que combinó futbol, cultura, música y orgullo por la capital del país.
Desde temprana hora, familias, aficionados y visitantes provenientes de distintas alcaldías, estados de la República e incluso del extranjero se dieron cita entre el Ángel de la Independencia y la zona de El Caballito para formar parte de este acontecimiento sin precedentes. Entre banderas tricolores, camisetas de la Selección Mexicana, porras y cánticos, la ciudad mostró su entusiasmo por recibir uno de los eventos deportivos más importantes del planeta.
La secretaria de Turismo de la Ciudad de México, Alejandra Frausto Guerrero, destacó que esta ola monumental simboliza la diversidad, la inclusión y la hospitalidad que caracterizan a la capital.
La fiesta estuvo acompañada por un amplio despliegue de expresiones culturales mexicanas. Comparsas de chinelos, danzantes, botargas de pueblos originarios, catrinas, luchadores y personajes icónicos del futbol convivieron con miles de asistentes, mientras la Sonora Santanera puso el ritmo a una jornada llena de baile, alegría y color en una de las avenidas más emblemáticas del país.
Con la certificación del Récord Guinness, la Ciudad de México no sólo marcó un hito mundial, sino que envió un poderoso mensaje de bienvenida a los millones de visitantes que llegarán durante la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Es así como la capital mexicana se presentó ante el mundo como una ciudad vibrante, diversa y festiva, lista para celebrar el futbol con la misma pasión con la que presume su riqueza cultural y humana.



