Al menos tres de cada cuatro adolescentes estadunidenses ya han utilizado “compañeros de IA”, de acuerdo con la ONG Common Sense Media.
La organización no gubernamental advirtió sobre los riesgos que estos asistentes virtuales de inteligencia artificial (IA), orientados a las relaciones personales, pueden representar para los menores.
Un “72 % de los adolescentes ha utilizado compañeros de IA al menos una vez” y “más de la mitad usa estas plataformas varias veces al mes”, determinó la organización a través de un estudio realizado recientemente en Estados Unidos.
La asociación calificó a los compañeros de Inteligencia Artificial como “amigos o personajes digitales con los que se puede chatear por escrito o verbalmente en cualquier momento”, con el fin de mantener conversaciones personales y significativas acerca de diferentes tema cotidianos.
Se trata de servicios ofrecidos por plataformas como Character.AI y Replika, entre otros.
El cuestionario presentado a los participantes, de entre 13 y 17 años, reconoce que plataformas de IA generativa como ChatGPT (OpenAI) o Claude (Anthropic) también pueden utilizarse para entablar conversaciones escritas con estos instrumento, pero aclara que no se trata de herramientas diseñadas para ayudar con tareas escolares o generar imágenes.
Un tercio de los adolescentes encuestados afirma que mantiene intercambios con compañeros de IA que implican interacciones sociales, como practicar ciertas conversaciones, recibir apoyo moral o mantener vínculos amistosos o románticos.
La clasificación de las conversaciones que entablan los jóvenes es acerca de películas, videojuegos y aplicaciones por edades para orientar a padres y madres, y que hace campaña por la seguridad en línea.
La organización expresó su preocupación por los posibles efectos del uso de estos “amigos virtuales, confidentes e incluso terapeutas,” los peligros que representan para los jóvenes usuarios son reales, graves y están bien documentados”, afirma la organización, que cita como ejemplo el caso de un adolescente de 14 años que se suicidó tras desarrollar un vínculo afectivo con un compañero de IA.



