Fabiola G. Ayala
México, Guatemala y Belice sellaron un acuerdo histórico para preservar la Gran Selva Maya, considerada el pulmón verde más importante de Mesoamérica.
Así quedó establecido en una histórica reunión entre la presidenta Claudia Sheinbaum, el mandatario guatemalteco Bernardo Arévalo y el primer ministro beliceño John Antonio Briceño, donde se anunció la creación del Corredor Biocultural de la Gran Selva Maya (CBGSM), que abarcará 5.7 millones de hectáreas y beneficiará a unas 7 mil especies de flora y fauna.
Durante el encuentro, Sheinbaum subrayó que el pacto representa un ejemplo de cooperación internacional en materia ambiental y adelantó que el programa Sembrando Vida será ampliado hacia Guatemala y Belice.
Esta medida, explicó, busca regenerar suelos, fortalecer la cobertura forestal y mejorar el bienestar de las comunidades locales. “El acuerdo de hoy es histórico, juntamos nuestra voluntad para preservar y restaurar esta riqueza biológica y cultural extraordinaria”, señaló.
A su vez, el presidente guatemalteco Bernardo Arévalo remarcó la responsabilidad compartida de los tres países para proteger un patrimonio natural de valor incalculable y promover un modelo de desarrollo sostenible.
En tanto el primer ministro beliceño John Antonio Briceño coincidió en que la firma del convenio representa una semilla de esperanza y cooperación, subrayando que “las fronteras políticas no dividen, sino que unen esfuerzos para preservar uno de los últimos pulmones del planeta”.
La nueva reserva trinacional permitirá la conservación de ecosistemas estratégicos como manglares, petenes y selvas tropicales, esenciales para especies emblemáticas como el jaguar, el quetzal y el mono araña.
En total, 50 Áreas Naturales Protegidas integrarán el corredor, entre ellas la Reserva de la Biosfera Calakmul en México, el Parque Nacional Mirador-Río Azul en Guatemala y el Área de Conservación Río Bravo en Belice.
El acuerdo establece medidas conjuntas para enfrentar la deforestación, la tala ilegal y los incendios forestales, además de reconocer a comunidades indígenas y afrodescendientes como guardianas de la biodiversidad.
Adicionalmente, se estableció que, a partir de 2026, cada 15 de agosto se conmemorará el “Día de la Gran Selva Maya” y se entregará el reconocimiento al “Mérito a la Conservación”, consolidando así el compromiso trinacional frente a la crisis climática y la defensa de la herencia natural y cultural de la región.




