La Ciudad de México contará, por primera vez, con tortillas elaboradas con maíz nativo de la Red Centli “Chicomecóatl”, un proyecto vincula de forma directa a productores rurales con consumidores urbanos y al mismo tiempo, impulsar la economía local.
Durante la inauguración de la primera tortillería de esta Red, en Iztapalapa, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, aseguró que “cada gramo que compremos de estas tortillas se convierte en una esperanza para la capital; una capital que transforma y avanza”.
Brugada destacó que la iniciativa garantiza la soberanía alimentaria al fomentar el cultivo y consumo de maíz criollo y recordó que su administración declaró a la ciudad libre de maíz transgénico y que se invierten más de mil millones de pesos en apoyo a productores locales.
“Sin maíz no hay país. Queremos que se produzca más maíz en la ciudad y que este maíz tenga destino en tortillerías que ofrezcan un alimento de calidad, sin intermediarios y a precio justo”, señaló.
La mandataria capitalina evocó su experiencia en proyectos autogestivos desde la década de los 80, cuando impulsó cooperativas y la primera tortillería comunitaria en San Miguel Teotongo.
Ahora, dijo, esa visión se materializa a nivel de ciudad: “Estamos ruralizando Iztapalapa, una ciudad que produce salud, que fomenta la economía local y que derriba muros de desigualdad, del campo a la mesa y de la periferia a la periferia”.
La tortillería Chicomecóatl, cuyo kilo de tortillas se venderá en 22 pesos, recibe maíz de zonas de conservación como Milpa Alta, Xochimilco y Tlalpan, en beneficio directo de más de 60 productores.
Brugada convocó a más tortillerías a sumarse para elaborar tortilla de maíz criollo, asegurando que los consumidores que elijan este producto estarán “comprando justicia social, ambiental y futuro para la Ciudad de México”.




