El diputado de Morena, Armando Corona Arvizu, presentó una iniciativa en la Cámara de Diputados para reformar el Código Penal Federal. ¿El objetivo? Sancionar a quien cree o comparta memes, stickers, audios o videos manipulados sin permiso de la persona que aparece y que además le causen daño a su privacidad, reputación o dignidad.
Las penas podrían ir de tres a seis años de cárcel y multas de hasta 600 días de salario mínimo.
La propuesta incluye todo tipo de contenidos digitales alterados con fines de burla, acoso, ridiculización o suplantación. Ejemplos concretos: stickers hechos con fotos personales, memes con imágenes modificadas, audios con voces cambiadas o videos falsos generados con inteligencia artificial.
Y ojo: si la víctima es menor de edad, tiene alguna discapacidad o es servidor público, o si el contenido se difunde masivamente y causa un daño comprobado, las penas podrían aumentar.
Corona Arvizu asegura que esta ley es necesaria porque la tecnología avanza rápido, y hoy es muy fácil crear deepfakes o contenidos falsos que parecen reales. Según él, la legislación actual no protege lo suficiente a quienes sufren este tipo de agresiones digitales.
_Pero no todos están de acuerdo._
Organizaciones y expertos en libertad de expresión advierten que la iniciativa es ambigua y podría abrir la puerta a la censura, especialmente en casos de sátira, parodia o crítica política. También señalan que no hay excepciones claras para contenidos artísticos o humorísticos.
El debate apenas empieza, y aún falta que la propuesta pase por comisiones y llegue al pleno pero lo cierto es que cabe preguntarnos ¿Es realmente o rotección contra el abuso digital o es un intento de censura disfrazada?



