sábado, marzo 7, 2026
29.8 C
Mexico

Crónica del Abandono: Baches, Economía y el Costo de la Indiferencia

Opinión de Israel Díaz Arriaga

Si hay algo que he aprendido en la vida es que las grandes historias en muchas ocasiones no se encuentran en los palacios, sino en las grietas del asfalto. La indignación provocada esta semana en mí por el vídeo protagonizado por Mario Delgado y Marco Levario (una muestra de cómo la falta de soluciones genera confrontación) me ha hecho fijar la atención en una problemática igual de escandalosa que demoledora en nuestro país: las pésimas condiciones de la infraestructura de movilidad. No es sólo una molestia estética. La proliferación masiva de baches y, aún peor, de socavones, es síntoma del abandono de la infraestructura que representa una carga fiscal que cuesta miles de millones de pesos. Además de todo este es un problema de índole financiero.

Tener malas calles no es un problema de mantenimiento solamente, también consiste en un atentado contra la productividad. El costo de la indiferencia se calcula en concreto y en pesos:

  1. Daño vehicular y gasto familiar: El desgaste anticipado de las llantas, suspensiones y amortiguadores significa para las familias y empresas un gasto excepcional cada año. El costo promedio por vehículo en daños asociados a los baches puede superar los $10,000 pesos en reparaciones no planeadas al año, de acuerdo con un estudio de la Asociación Mexicana de Ingeniería de Vías Terrestres (AMIVTAC).Este dinero se obtiene de otras áreas de gasto en consumo o ahorro, lo que afecta a la cartera familiar y la actividad económica.
  1. Pérdida de productividad y logística: los caminos destruidos y las calles congestionadas hacen que los conductores tengan que disminuir la velocidad, tomar rutas más largas o, en el peor de los casos, sufrir colisiones y volcaduras.
  1. Tiempo de Tránsito y Competitividad: El incremento de retrasos encarece el costo de logística de todos los productos, desde alimentos hasta piezas para la exportación. Hay razón para creer que una mejora de calidad en las carreteras puede disminuir los costos de transporte hasta en un 40 por ciento, según el Banco Mundial. Los camiones toman más tiempo para transportar mercancía del puerto a la frontera que los de nuestros competidores y por eso estamos perdiendo competitividad en la cadena global de suministro.
  1. Drenaje en recursos públicos que genera la emergencia: cuando es una tubería rota la que provoca un hundimiento, la reparación no es solamente la del asfalto; es una obra de ingeniería civil urgente y onerosa. Se pierde la inversión original de la calle, hay que desviar personal y maquinaria de trabajos ya programados y el costo de la reparación en emergencia siempre es mucho mayor que el costo de la conservación. Es la clásica economía de “lo barato sale caro”.

Pero en otros países denominados desarrollados ¿Cómo se ocupa de esta cuestión el sistema económico nacional sabiendo que la infraestructura es la columna vertebral para el desarrollo? La aplican a rajatabla: Invirtiendo en forma preventiva y continua, por ejemplo:

  1. Estados Unidos: Inversión Bipartidista Duradera

El gobierno de Biden impulsó la ley bipartidista de Infraestructura y Empleos, Infrastructure Investment and Jobs Act, por la cifra récord de $1.2 trillones de dólares. De ese total, un porcentaje sustancial va a mantenimiento de carreteras, puentes y tráfico para mejorar la clasificación de sus carreteras. La directriz es sencilla: la inversión en infraestructuras crea empleo, promueve la productividad y reduce los costes a largo plazo.

  • Alemania: Calidad y duración como norma.

La inolvidable red de autobahns es el prototipo de ingeniería basada en la durabilidad. El dinero alemán no solo cubre el asfalto, sino también la base y el drenaje, para asegurar una vida útil de décadas. Su inversión en infraestructura de transporte es regular, lo que hace que alrededor del 90% de sus carreteras principales tengan una valoración de “buena” o “muy buena”, según la Comisión Europea.

¿El Dato Duro que Nos Debería Dar Vergüenza?

Mientras que los países de primer mundo se preparan con inversión preventiva, nuestro país, según el Foro Económico Mundial, sigue cayendo en su ranking de calidad en infraestructura. En el país cada vez se invierte menos en el mantenimiento de las carreteras, que no llega ni al 40 por ciento de lo que se recomienda para sostener la red vial en condiciones, condenándonos así a la caída libre en este rubro.

Aunque solo fue por un tema del retraso de un vuelo, la conversación Levario – Delgado nos recuerda que la ciudadanía exige respuestas a la ineficiencia. Nuestros líderes, a todos los niveles, tienen que entender que las pésimas condiciones en materia de movilidad no es un problema sólo vial, desemboca también en un problema de gobernabilidad.

La solución está en profesionalizar el gasto del quehacer público. Dejar de lado los materiales de mala calidad y la corrupción que roba recursos. Las autoridades deberían de dejar de percibir la inversión en el mejoramiento de las condiciones viales como un gasto y observarlo más como el motor de crecimiento económico más eficaz que podemos tener.

Las opiniones expresadas son estrictamente personales y no representan necesariamente la postura editorial del medio de comunicación.

Lo más leído esta semana

Acompaña CCE a Economía en mesas técnicas para la revisión del T-MEC

El presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), José Medina...

Presentará Jaime Maussan en el Auditorio Nacional, la enigmática “Esfera de Buga”

El periodista e investigador Jaime Maussan regresará al escenario...

Rumbo al Mundial: Blinda Marina puertos, aeropuertos y mares con 12 mil elementos

Como parte del operativo de seguridad para la Copa...

Plan Kukulkán: la estrategia nacional de seguridad para blindar el Mundial 2026

Con el propósito de garantizar la protección de millones...

Categorías

spot_img

Artículos relacionados

Categrorías populares

spot_imgspot_img