Tulum no atraviesa una crisis turística, sino un proceso de transformación y ajuste ante su rápido crecimiento, aseguró la secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora.
En entrevista, tras la entrega de Sellos, Distintivos y Constancias de Estándares de Calidad, explicó que el destino sigue recibiendo visitantes en cifras históricas y que los retos actuales responden a una sobreoferta hotelera y a factores naturales como el sargazo, que ya se atienden de manera coordinada con autoridades locales, estatales y el sector privado.
Rodríguez Zamora adelantó que, en los próximos días, la Secretaría de Turismo presentará un plan de acción integral para fortalecer el desarrollo sostenible de Tulum, con énfasis en la planeación, infraestructura, imagen urbana y capacitación del sector.
“Tulum creció de manera abismal en seis años y ahora el reto es ordenarlo para asegurar un crecimiento responsable. No se trata de una crisis, sino de una evolución del destino”, puntualizó.
La funcionaria recordó que en 2024 Tulum registró más de 1.7 millones de turistas, la cifra más alta en su historia, y que la ocupación hotelera actual ronda el 50 por ciento, lo cual es natural por tratarse de una temporada baja en el Caribe mexicano.
Asimismo, destacó que el nuevo aeropuerto se encuentra entre los 25 mejores del mundo, con nuevas aerolíneas que comenzarán operaciones en los próximos meses, lo que reforzará la conectividad y el flujo de visitantes.
Sobre las denuncias de cobros excesivos y abusos en algunos establecimientos, la secretaria señaló que ya se realizan mesas de trabajo interinstitucionales para atender estos reportes y promover una mejor capacitación del personal turístico.
“El sector debe entender que estamos viviendo una nueva etapa y que la experiencia del visitante es nuestra carta de presentación. Defenderemos al sector, pero también exigiremos que esté a la altura de las expectativas”, dijo.
Finalmente, Rodríguez Zamora hizo un llamado a cambiar la narrativa sobre el destino y destacó que Tulum se prepara para su temporada alta, de octubre a mayo, con una oferta turística renovada y mejores condiciones para residentes y visitantes.
“Estamos listos para recibir al mundo. Tulum no está en crisis, está evolucionando hacia un modelo más sostenible y competitivo”, concluyó.



