Una de las celebraciones más queridas por niñas, niños y familias capitalinas, regresa al Centro Nacional de las Artes (CENART), sí, nos referimos a la ¡Feria de las Calacas! Que este año cumple 25 años de llenar de color, risas y tradición el Día de Muertos.
Organizada por la Secretaría de Cultura, a través de Alas y Raíces, la feria regresa el 1 y 2 de noviembre con una promesa irresistible: más de 300 actividades, 250 artesanos y artistas, y un ambiente tan vivo que ni los difuntos querrán perdérselo.
Lo que comenzó hace un cuarto de siglo como una exposición artesanal, hoy es una gran fiesta de identidad y memoria. “Niñas y niños resignifican sus emociones, sus alegrías y sus dolores, a través del arte”, explicó Guillermina Pérez Suárez, coordinadora nacional de Alas y Raíces.
Y vaya que este año lo harán en grande: habrá talleres de calaveritas de amaranto, modelado en barro, bordado, música, teatro, danza y beat box, además de espectáculos escénicos, narraciones de brujas y calaveras, y una experiencia de realidad aumentada en los jardines del Cenart.
El programa está pensado para que toda la familia viva la magia del Día de Muertos en movimiento. Habrá pasacalles con títulos tan divertidos como “Atardecer salvaje”, “Vuelo nocturno” y “El paseo con los Muertos”, además de conciertos con bandas legendarias como ¡Qué Payasos!, Yucatán A Go Go, Patita de Perro y Mariana Mallol.
Y para quienes buscan algo más simbólico, se podrán visitar 15 ofrendas y altares temáticos, desde la Huasteca potosina hasta Tabasco y Chiapas, cada uno con su propio toque artístico y regional.
Con su mezcla de arte, música, juego y tradición, la Feria de las Calacas reafirma que el Día de Muertos no solo se conmemora: ¡se celebra bailando, creando y compartiendo! Y algo importante, la entrada a todas las actividades será gratuita —solo hay que llegar temprano—.
Así que, si escuchas risas entre las flores de cempasúchil, no te asustes… seguramente son las calacas que ya llegaron a celebrar sus 25 años de fiesta en el CENART.





