Un nuevo conflicto surge en el futbol mexicano de Liga MX, ahora en contra de Jesús Martínez, Presidente de Grupo Pachuca. El empresario mexicano enfrenta ahora una orden de aprehensión por el presunto delito de desobediencia de particulares agravado mientras continúa la disputa del grupo con los derechos de transmisión de sus equipos.
Un juez de control de la Ciudad de México emitió una orden de aprehensión en contra del empresario Jesús Martínez Patiño, quien también es el Presidente del Grupo Pachuca, esto como parte de un proceso legal donde no es el único involucrado.
La orden de aprehensión es en contra de Martínez Patiño y de Hipólito Gerardo Cabrera Acosta, quien funge como representante legal de todo Grupo Pachuca fue por un presunto incumplido de una orden de presentarse en una audiencia en dos ocasiones.
S presume que las audiencias que podrían haber estado relacionadas serían para emitir una resolución que obligaba a Grupo Pachuca de no transmitir partidos que se encuentran bajo litigio por derechos de transmisión con Fox Sports.
Los equipos de futbol de Pachuca y León rescindieron su contrato con la filial mexicana de Fox Sports ( de Grupo Lauman) y cerraron un acuerdo con la empresa Fox Corp/Tubi para la transmisión de los partidos de ambos conjuntos deportivos que participan en la Liga MX.
Este cambio de televisora provocó demandas y bloqueos porque había contratos y disputas legales entre las dos partes Fox Sports México y Grupo Pachuca y ahora también, contra Fox Corp, esta disputa legal, generó que no se pudieran transmitir los partidos en México y en Estados Unidos, esto sólo hasta que se emitiera una resolución por parte de los jueves y se decidiera qué compañía tendría los derechos de transmisión.
Como parte del antecedente Grupo Lauman alega que tenía derechos de transmisión contraídos para emitir en su señal los encuentros como local de los equipos Pachuca y León, por ello, demandó a Grupo Pachuca y a Fox Corp por, según Fox Sports, de “apropiarse” de transmisiones que ellos entendían bajo contrato y
mismas que argumentan que les correspondían.
En respuesta hubo demandas en México y en Estados Unidos, amparos y medidas cautelares que complicaron la difusión de los encuentros de futbol.



