Virginia Ferrer
El Fiera Rooftop se transformó en un arcade gigante para recibir la Final Nacional de Red Bull Tetris, un torneo que reunió a ocho talentos de distintas partes del país listos para demostrar que el clásico ochentero sigue más vivo —y más frenético— que nunca.
Con partidas de apenas tres minutos, la adrenalina se disparó desde el arranque, especialmente cuando creadores de contenido como Mikephy, Jugador Promedio e Ilika encendieron motores con una competencia amistosa.
El momento más eufórico llegó cuando los hermanos Patricio y Mariano Razo se enfrentaron en un duelo relámpago para definir quién manda en el control. El spoiler: fue Patricio.
Entre piezas que caían a toda velocidad y un público entregado, emergió el protagonista de la noche: Rodolfo Escobar, orgullosamente tampiqueño y fan del Tetris desde los ocho años.
Con una mezcla quirúrgica de estrategia, precisión y nervios de acero, Rodolfo arrasó en cada una de sus siete partidas, incluida una semifinal de infarto contra Jorge Aguilar, a quien derrotó con cinco rondas consecutivas que levantaron gritos y aplausos.
La emoción alcanzó su pico cuando los Razo entregaron a Rodolfo su “pase de abordar”: el boleto simbólico que lo llevará directo a Dubai para representar a México en la Final Mundial de Red Bull Tetris.
Y el escenario no podría ser más espectacular: el Dubai Frame, uno de los edificios más icónicos de la ciudad, donde el próximo 13 de diciembre más de 2,000 drones iluminarán el cielo para enmarcar un duelo global sin precedentes.
Entre aplausos, cámaras y un futuro que pinta tan brillante como las piezas del videojuego, Rodolfo resumió el momento con una sonrisa: “Me siento muy honrado y emocionado, pero también con la responsabilidad de llevar a México lo más lejos posible en el Mundial”.
Y así, entre líneas perfectas y victorias contundentes, México tiene ya a su nuevo héroe gamer rumbo a conquistar el mundo.




















