La prevención y atención de la violencia contra las mujeres es un imperativo moral y un deber del Estado que debe garantizarse sin importar el país o las circunstancias en las que se encuentren las personas mexicanas en el exterior, afirmó el Canciller Juan Ramón de la Fuente.
Al presentar la actualización del Protocolo de Atención Consular para Personas Víctimas de Violencia Basada en el Género, en la que estuvo acompañado por la representante de ONU Mujeres en México, Moni Pizani, el canciller subrayó que cualquier forma de violencia contra las mujeres es “simple y sencillamente inadmisible”.
Reiteró que la Cancillería trabaja para que cualquier connacional que requiera apoyo —desde emergencias hasta casos de violencia, abuso o discriminación— reciba atención inmediata y efectiva a través de los consulados.
La principal responsabilidad de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) enfatizó, es brindar protección integral a la comunidad mexicana que vive o viaja fuera del país.
En su mensaje dirigido De la Fuente subrayó que, aunque la dependencia tiene múltiples tareas, es necesario jerarquizar y mantener en el centro la atención a quienes enfrentan riesgos lejos de México.
De la Fuente hizo apuntó que la atención a mujeres y niñas debe ser prioritaria, ya que son quienes enfrentan mayores riesgos de violencia en todo el mundo y aunque reconoció que el reto es enorme destacó la calidad, compromiso y vocación de servicio del personal de la Secretaría.
Finalmente, confió en que, con una visión clara y un esfuerzo colectivo, la Cancillería podrá cumplir con su responsabilidad de proteger a los mexicanos en todo el mundo, especialmente a quienes enfrentan mayores vulnerabilidades.



