Virginia Ferrer
La apertura de Pueblo Bonito Vantage San Miguel de Allende no podía anunciarse de otra forma que no fuera con un brunch cuidadosamente curado, íntimo y elegante, a la altura del espíritu de la ciudad.
Bajo el concepto San Miguel Vives, la mañana transcurrió entre conversaciones relajadas, gastronomía delicada y una atmósfera que mezcló diseño, moda y hospitalidad, marcando el inicio oficial de esta nueva propuesta de lujo contemporáneo.
Mery Van der Heuvel, directora de marketing del grupo Pueblo Bonito, y Luz Ruiz, gerente general de la propiedad, encabezaron el encuentro y compartieron la filosofía que da sentido a la nueva marca: el lujo se hace a mano.
Una idea que se percibe en cada detalle del hotel, desde el trato humano hasta las experiencias pensadas para conectar al huésped con la esencia de San Miguel de Allende, ciudad que continúa posicionándose como uno de los destinos más admirados a nivel internacional.
“El lujo es subjetivo, pero lo que realmente lo crea son las manos de quienes te reciben con una sonrisa, preparan tu habitaciòn o cocinan para ti”, compartiò Luz Ruiz, gerente general de la propiedad.
El brunch se convirtió también en una pasarela donde la moda dialogó en un entorno “sanmigueleño” en donde los sombreros de CUADRA y el buen vino de Viñedos San Miguel, no podían faltar.
Daniel Espinosa nos presentó una selección de piezas inspiradas en diseños y texturas mexicanas, joyería y creaciones que reinterpretan lo artesanal con una mirada sofisticada y contemporánea.
A su vez, Regina Dondé apostó por una colección de ropa de playa para él y ella, en la que los colores vibrantes convivieron con la sobriedad del blanco y negro, evocando un estilo relajado, pero impecable, ideal para los días de descanso.
La arquitectura del hotel —firmada por Gómez Vázquez International— fusiona el lenguaje colonial mexicano y hacendario con líneas actuales, mientras que los interiores celebran la tradición a través de una estética pulida y atemporal.
El hotel también sorprende con un jardín botánico, gimnasio de última generación y una propuesta pet friendly que consiente tanto a los huéspedes como a sus compañeros de cuatro patas.
A solo 15 minutos del centro histórico, frente al parque Zeferino Gutiérrez, la propiedad ofrece vistas privilegiadas a la parroquia desde la mayoría de sus 111 habitaciones, creando una conexión visual constante con el corazón de la ciudad.
Más que un hotel, Pueblo Bonito Vantage se presenta como un manifiesto de estilo de vida wellness enfocado en biohacking, vinoterapia inspirada en la región, gastronomía que nace del corazón y espacios pensados para habitarse sin prisa definen una experiencia que entiende el lujo como algo profundamente personal. En San Miguel de Allende, el lujo ya no se presume: se siente, se vive y se hace a mano.
Fotos José Luis González González


























