¿Sabías que la CFE también protege el patrimonio cultural de México? Pues sí, aunque es reconocida por llevar electricidad a millones de hogares, la Comisión Federal de Electricidad (CFE) también desempeña un papel clave en la protección del patrimonio cultural del país.
A través de la Gerencia de Protección Ambiental, el organismo no solo supervisa compromisos en materia ambiental y de derechos humanos, sino que también resguarda vestigios arqueológicos, paleontológicos e históricos, contribuyendo al conocimiento de antiguas civilizaciones y al desarrollo sostenible.
Para cumplir esta labor, la CFE cuenta con arqueólogos distribuidos en distintas regiones de México, encargados de localizar y proteger restos que permiten reconstruir la vida del pasado. Uno de los hallazgos más sorprendentes ocurrió en 2014, cuando durante la construcción de la subestación eléctrica Diana, cerca del Castillo de Chapultepec, se descubrieron a más de 15 metros de profundidad los restos de tres mamuts junto a otras especies prehistóricas, evidencia de que la zona fue habitada hace más de 10 mil años.
Otro descubrimiento relevante se registró en El Cajón, entre Nayarit y Jalisco, donde se localizaron dos panteones de Tumbas de Tiro intactos, con cerca de 450 figuras cerámicas y objetos funerarios que simbolizaban el tránsito hacia una nueva vida. La importancia del hallazgo fue tal que las piezas se exhibieron durante seis meses en el Templo Mayor antes de ser trasladadas al Museo Regional de Nayarit.
En Puerto Peñasco, además, se identificaron sitios vinculados con la cultura Trincheras y la civilización Hohokam, que habitaron la región hace más de cinco siglos.
Colaboración Institucional
Estos logros son resultado de una estrecha colaboración con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Antes de cada obra, la CFE notifica al instituto para verificar la existencia de objetos arqueológicos y, en caso de encontrarlos, trabaja de manera conjunta para su resguardo.
Desde la creación de ambas instituciones, esta alianza ha permitido participar en grandes proyectos hidroeléctricos y, desde 2002, un convenio marco ha facilitado la atención oportuna del patrimonio durante la construcción de infraestructura.
Gracias a esta cooperación se han realizado 468 proyectos conjuntos, recorrido más de 2 mil kilómetros, explorado más de 10 mil hectáreas y registrado 2 mil 30 sitios arqueológicos con el apoyo de 30 especialistas.
Muchos de estos descubrimientos han ampliado el mapa cultural de regiones poco estudiadas, confirmando que el desarrollo energético también puede ser un aliado de la memoria histórica. Así, la CFE reafirma que proteger los bienes culturales de la nación es una tarea esencial para preservar la identidad y la historia de México.









