Tras el rechazo a su iniciativa de reforma electoral constitucional en la Cámara de Diputados, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció una nueva estrategia legislativa basada en modificaciones a leyes secundarias, conocida como el “Plan B”, con el objetivo de avanzar en cambios al sistema político electoral.
Durante su conferencia de prensa en Palacio Nacional, la mandataria sostuvo que la negativa del Congreso no representa una derrota para su gobierno. Afirmó que su propuesta busca reducir la corrupción y eliminar privilegios que, aseguró, aún persisten en distintos niveles de la política local.
La iniciativa constitucional no logró aprobarse en la Cámara de Diputados pese al respaldo de legisladores de Movimiento Regeneración Nacional y algunos integrantes del Partido Verde Ecologista de México y del Partido del Trabajo. Ante este escenario, el Ejecutivo federal decidió impulsar una ruta alternativa mediante ajustes legales que permitan reducir costos en congresos estatales y ayuntamientos.
El llamado Plan B contempla disminuir privilegios en los congresos locales y en los municipios, además de fortalecer mecanismos de participación ciudadana como la consulta popular. También se prevé revisar estructuras administrativas en los organismos electorales estatales para evitar duplicidad de funciones.
La presidenta expuso diferencias en el costo por legislador entre entidades como Baja California y Morelos, donde cada curul implica elevados gastos públicos. De acuerdo con estimaciones del gobierno federal, los ajustes planteados podrían generar ahorros cercanos a 4 mil millones de pesos, recursos que, dijo, podrían destinarse a programas y obras en beneficio de la población.



