Al considerar que el Plan General de Desarrollo de la Ciudad de México invade facultades de las alcaldías y debilita la representación ciudadana a través de los Comités de Participación Comunitaria (Copacos), el alcalde de Miguel Hidalgo, Mauricio Tabe, manifestó su rechazo al ordenamiento y respaldó la postura de vecinos que desconfían de su contenido.
El edil advirtió que la propuesta contempla la creación de 21 “Casas de Gobierno”, lo que, a su juicio, implicaría mayor burocracia y una reducción de recursos para las demarcaciones, afectando la capacidad de realizar obras públicas. Señaló que no es necesario duplicar estructuras, ya que las alcaldías cuentan con atribuciones y mecanismos de coordinación para atender las demandas ciudadanas.
Durante un encuentro con vecinos y representantes comunitarios, Tabe aseguró que el 95 por ciento de los asistentes a una reunión reciente con legisladores rechazaron el proyecto, al considerar que centraliza la toma de decisiones y resta peso a los Copacos. Subrayó que, aunque estas figuras no desaparecen, sí se verían limitadas en su capacidad de incidencia.
El alcalde insistió en que, antes de avanzar en el Plan General de Desarrollo o en un nuevo programa de ordenamiento territorial, se deben establecer reglas claras para la distribución de recursos. Incluso, no descartó presentar una controversia constitucional ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación, al tiempo que funcionarios locales señalaron posibles deficiencias en el proceso legal y en el acceso a la información del proyecto.




