Fran López y el arte de convertir la paella en un ritual

Virginia Ferrer

Hay platos que llegan a la mesa y, casi de inmediato, se convierten en una invitación a quedarse. La paella es uno de ellos: una receta nacida en los campos de la Albufera valenciana que con los años ha conquistado a escritores, reyes y viajeros, y que hoy tiene en la colonia Roma un nuevo punto de encuentro de la mano del chef Fran López. En FRAN, ultramarinos, ostras y vinos, el arroz es el gran protagonista y la tradición mediterránea se encuentra con ingredientes y sabores que conectan con el paladar mexicano.

Para Fran López, cocinar es mucho más que preparar un buen plato. Hace una década dejó el mundo corporativo para dedicarse a su verdadera pasión y desde entonces ha construido una propuesta alrededor de los arroces, las brasas y, sobre todo, de la experiencia de sentarse a comer.

“Me encanta cocinar, atender, que la gente se vaya contenta”, comparte el chef, quien considera que el ingrediente indispensable en cualquier cocina es la pasión: cocinar con gusto y con una sonrisa también se refleja en el resultado.

Fotos: José Luis González González

Entre sus favoritos está el arroz negro, aunque su propuesta también incluye paella, fideuá y un arroz caldoso de bogavante. La idea es mantener ese espíritu de la cocina española que reúne a los comensales alrededor de una sartén y convierte la comida en una larga conversación. No por nada en Valencia existe la expresión “anar de paella”, una manera de hablar de todo el ritual social que acompaña a este platillo: compartir, conversar y disfrutar sin prisa.

La celebración del Día Internacional de la Paella -el 20 de septiembre- fue también una oportunidad para acercarse a esta tradición a través de las distintas creaciones que durante septiembre se han presentado en los establecimientos de Fran.

Para quienes quieran comenzar el recorrido por su cocina española, López recomienda algunos de sus imprescindibles: jamón ibérico de bellota, tortilla de patatas, croquetas de jamón y, por supuesto, su arroz negro. Y para cerrar la experiencia, un clásico flan de huevo.

La historia de la paella continúa cruzando fronteras y encontrando nuevas mesas donde compartirla. En la Roma, Fran López la convierte en una experiencia cercana, sin perder de vista sus raíces y con ese toque personal que busca que cada comensal se sienta, aunque sea por un momento, un poquito en España.

La nueva localización de Ultramarinos de Fran se encuentra en Casa Basalta, en Colima 159, un rincón al que el chef invita a llegar con hambre y, sobre todo, con ganas de disfrutar.