Noche de Muertos en Michoacán, la tradición desde el corazón de las comunidades

Hay viajes que se recuerdan por los lugares que se conocen y otros por las historias que se viven y la Noche de Muertos en Michoacán pertenece a esta segunda categoría: una experiencia que reúne aromas, sabores, música, artesanías y tradiciones que cobran vida en las comunidades.

Y es que dos días no bastan para conocer y vivir las más de 700 actividades que se realizan en las siete regiones turísticas de Michoacán, donde se espera recibir a más de un millón de visitantes entre el 23 de octubre y el 2 de noviembre.

Por eso, la invitación es a quedarse un poco más y descubrir que esta celebración va mucho más allá de los altares y las flores de cempasúchil. Velaciones, desfiles, festivales, talleres y encuentros gastronómicos forman parte de una agenda que permite recorrer distintos rincones de Michoacán y conocer de cerca a las personas que conservan estas tradiciones generación tras generación.

“Día de Muertos no solo es una tradición, también es una marca turística reconocida a nivel internacional. Aquí no venimos a representar una tradición, venimos a conocerla y a convivir con quienes la mantienen viva”, señaló Josefina Rodríguez Zamora, secretaria de Turismo del Gobierno de México, al destacar el trabajo de cocineras tradicionales, artesanos y comunidades.

Entre las recomendaciones del secretario de Turismo del estado, Roberto Monroy, se encuentran paradas que prometen momentos especiales: Uruapan, con su Festival de las Velas; Santa Fe de la Laguna, donde los altares se llenan de cempasúchil; y Tacámbaro, que celebrará al pan de muerto y los atoles tradicionales. En Morelia, el Centro Histórico recibirá el Desfile de Catrinas y Catrines el 1 de noviembre, mientras Capula continuará con su Feria Nacional Artesanal y Cultural de la Catrina, una oportunidad para descubrir el talento de sus artesanos.

Para quienes disfrutan de los viajes con experiencias hechas a mano, los 17 talleres artesanales son otra forma de acercarse a Michoacán. Pátzcuaro, Tzintzuntzan, Tzurumútaro, Ihuatzio, Tócuaro, Capula y otras comunidades ofrecerán actividades relacionadas con cocina tradicional, bordado, máscaras de madera, pan, catrinas y loza de barro.

Y para cerrar el día, “El Camino de las Ánimas”, en los manantiales de Urandén, propone un recorrido nocturno en canoa por los canales, acompañado de música tradicional y relatos de la comunidad.

La idea es dejarse llevar por el ritmo de cada pueblo, probar sus sabores, conocer sus oficios y contemplar sus altares con respeto, entendiendo que detrás de cada celebración existe una comunidad que la mantiene viva.

Este otoño, Michoacán propone así un viaje diferente: uno para mirar, escuchar, saborear y descubrir por qué la Noche de Muertos es también una de las experiencias culturales más entrañables de México.