Ciudad de México / 4 de Octubre.- La alcaldía Coyoacán puso en marcha un dispositivo para proteger el puente de Panzacola, considerado uno de los sitios históricos que aún se conservan y que data del Siglo XVIII, y que se ubica en la Av. Universidad y la calle Francisco Sosa.
Para dicho fin y en coordinación con la Secretaría de Seguridad Ciudadana capitalina, y a través de la Subsecretaría de Control de Tránsito, lo mismo que con las direcciones de Planeación del Desarrollo, y la de Seguridad Ciudadana de la demarcación, inició la primera etapa para evitar que el lugar se ocupe como estacionamiento en vía pública. Aun con la existencia de señalamientos, que lo prohíben, decenas de vehículos ocupan la zona, incluso sobre las banquetas.

Para terminar con dicha irregularidad, fue desplegado personal de estas instancias a fin de prohibir, inhibir y sancionar a quien se estacione en este histórico sitio, donde hay casos en los que el vehículo se deja en el sitio durante todo el día, a un costado de
una capilla que brinda servicios religiosos al público.
En esta zona la Dirección General de Planeación del Desarrollo, Gobierno Abierto y Ordenamiento Territorial, trabajó un proyecto con el fin de proteger la zona y evitar no solo el estacionamiento, sino también el ingreso y tránsito de vehículos pesados en esta calle, en los límites del Barrio de Santa Catarina.
El proyecto de recuperación busca conservar este bien histórico, mejorar la infraestructura vial y funcionalidad de la zona, en beneficio de la movilidad y del patrimonio cultural.
Con este proyecto, el cual cuenta ya con las autorizaciones requeridas por el INAH, se pretende restringir el acceso de circulación de alto tonelaje con señalización y controles viales; inhibir el estacionamiento para recuperar el uso peatonal y patrimonial; colocar mobiliario urbano e isleta para evitar estacionamiento irregular y ordenar el flujo de circulación y balizamiento de cruces seguros.
Este puente formó parte del Camino Real que conectaba la Villa de Coyoacán con San Ángel, y desde entonces marca el inicio de la actual calle Francisco Sosa, una de las vías más antiguas y emblemáticas de la demarcación.




