Volver a casa a través de la luz: la historia íntima detrás de Mystika

Antes de convertirse en el creador de Mystika y en uno de los fotógrafos mexicanos más reconocidos, Pepe Soho atravesó una etapa en la que su cuerpo, su mente y sus ganas de vivir parecían haberse quebrado.

La fotografía apareció entonces como una pequeña ventana: primero fueron unos cuantos minutos de lucidez frente a los árboles y las aves de Chapultepec; después, una pasión que terminó por conducirlo de regreso a sí mismo.

Pepe Soho ballena Mystika
Pepe Soho Ballena Mystika

Esa historia personal ocupa ahora el centro de Pepe Soho. La luz permanece, una exposición temporal dentro de Mystika Inmersivo que abre por primera vez parte del archivo privado del artista.

Más que una retrospectiva, la sala propone conocer al hombre detrás de las imágenes y descubrir cómo la naturaleza, la meditación y una cámara de bolsillo participaron en su proceso de reconstrucción.

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El viaje de regreso a casa

La idea que dio origen a Mystika comenzó a tomar forma alrededor de 2009, durante el primer retiro de meditación de Pepe Soho.

Ahí escuchó hablar sobre “el viaje de regreso a casa”: ese momento en el que una persona descubre que ha pasado demasiado tiempo buscando aceptación, éxito y reconocimiento hasta alejarse de su propia esencia.

“Intentas regresar a casa, pero la casa ha permanecido abandonada por mucho tiempo. Así que hay que reconstruirla”, relataba el artista al explicar el sentido de su proyecto.

Pocos meses después del retiro, decidió vender sus negocios y comprar un boleto sencillo a la India. Imaginaba que aquel viaje duraría entre seis meses y un año.

Sería un periodo para detenerse, mirar hacia dentro y comenzar de nuevo.

Cambio de planes

La vida, sin embargo, cambió el itinerario.

Después de concluir un retiro de meditación en los Himalayas, salió a cabalgar por las montañas. El caballo perdió el control y lo lanzó cerca de un precipicio.

Soho sufrió una lesión grave en una rodilla, pero continuó viajando por la India durante un mes, apoyándose principalmente en la otra pierna, que también terminó lesionada.

A su regreso a México vinieron las cirugías, las infecciones, las complicaciones y largas temporadas en hospitales. El viaje espiritual que debía ayudarlo a reconstruirse se transformó en una batalla física y emocional.

“Mi corazón, cuerpo y mente se sentían completamente derrotados”, recordaba.

Una cámara para volver a mirar

Durante cerca de tres años, la enfermedad y el desgaste fueron reduciendo su energía. Había días en los que apenas contaba con 10 o 20 minutos de lucidez.

En medio de ese proceso entendió que necesitaba darle una tarea a su mente antes de que sus propios pensamientos terminaran por consumirlo.

Probó con diferentes actividades, pero ninguna lograba retener su atención. Entonces recordó que a los 14 años había estudiado fotografía durante algunos meses y que aquella experiencia le había gustado.

Compró una pequeña cámara y comenzó a visitar el lago de Chapultepec acompañado de su perro. Fotografió árboles, mariposas, ardillas y pájaros. Sin darse cuenta, su atención dejó de permanecer atrapada en el dolor.

En lugar de pensar constantemente en lo que había perdido, comenzó a hacerse otras preguntas: ¿a qué hora tocaría la luz las ramas de determinado árbol?, ¿qué lente necesitaba para fotografiar un colibrí?, ¿cómo podía capturar lo que estaba ocurriendo frente a él?

El cambio fue gradual. Los 10 minutos de energía se convirtieron en media hora y, más adelante, en un par de horas. Mientras aumentaba su pasión por la fotografía, también regresaban el ánimo y la fuerza.

Con el tiempo decidió continuar sus estudios en Nueva York. Todavía enfrentaba ansiedad, cansancio y un problema neurológico que le dificultaba el habla, pero había encontrado una razón para avanzar.

“Nunca les dije a mis maestros que la fotografía me estaba salvando la vida, que me estaba llevando de regreso a casa y que mi cámara era la herramienta principal de mi transformación”, compartió Soho al narrar aquella etapa.

Y no solo le salvó la vida, lo lleno de éxitos. Con la imagen llamada Cree, ganó la Copa Mundial.

En la exposición la imagen viene acompañada de esta frase: ¡Qué nunca nadie, ni tú mismo, te diga que ya estás grande para descubrir lo que amas! que hace referencia a que Pepe halló la fotografía a los 40 años y ganó el premio a los 45.

La exposición que muestra al hombre detrás de Mystika

Durante su trayectoria pública, Pepe Soho permitió que la naturaleza ocupara el primer plano. Él prefería permanecer detrás de la cámara.

Sus fotografías mostraban animales, santuarios, paisajes y cielos capaces de transportar al espectador, pero decían poco sobre todo lo que había ocurrido antes de disparar el obturador.

Pepe Soho. La luz permanece cambia por un momento esa perspectiva. La exposición está integrada por seis pantallas LED y un fondo de proyección que muestran fotografías y videos de sus expediciones alrededor del mundo.

Lo mismo vez a las mariposas monarcas que a un Quetzalcóatl descendiendo con todo su poderío. Pero más allá de la tecnología y la belleza de las imágenes, está la espiritualidad que se siente en cada espacio.

En Ofrenda, por ejemplo, una instalación participativa de luz y proyecciones, donde cada visitante puede dejar un mensaje y sumarlo a una ofrenda colectiva antes de salir.

O la sala llamada Amor propio, que invita a recuperar una voz interior compasiva y a descubrir que la paz también nace de la relación que construyes contigo.

También incluye escenas detrás de cámara en las que se le observa conceptualizando proyectos, dirigiendo equipos y supervisando el montaje de las experiencias inmersivas que dieron forma a Mystika.

El objetivo no es presentar una cronología exhaustiva de su carrera, sino revelar la sensibilidad y el proceso humano desde los cuales construyó su obra.

Las imágenes permiten conocer al viajero, al creador, al director y a la persona que encontró en la fotografía una forma de permanecer en el mundo.

Un homenaje entre meditación y música

La apertura de este archivo personal coincidió con el primer aniversario luctuoso del artista. Para recordarlo, familiares, colaboradores, amigos y visitantes participaron en un emotivo homenaje en el que la meditación y la música acompañaron la memoria de Pepe Soho.

Fue una celebración serena. Más que detenerse únicamente en su ausencia, el encuentro recuperó la filosofía que atraviesa Mystika: observar, guardar silencio, reconectar con la naturaleza y reconocer que la transformación también puede ser una forma de permanencia.

La exposición continuará abierta durante octubre como parte del recorrido de Mystika Inmersivo, por lo que el público podrá acercarse a este capítulo menos conocido de su historia.

Mystika como una reconstrucción personal

Mystika nació en Tulum como una experiencia de arte inmersivo en la que fotografía, sonido y tecnología rodean al visitante con imágenes inspiradas en algunos de los paisajes naturales y santuarios que marcaron la vida de Pepe Soho.

El proyecto representó a México en la Expo 2020 Dubái, donde obtuvo el primer lugar en Diseño de Interiores. En 2024 consolidó su sede principal en la Ciudad de México.

Sin embargo, detrás de sus proyecciones y espacios contemplativos existe una historia mucho más personal.

Para Soho, Mystika no era solamente un museo ni una colección de imágenes monumentales. Era la representación de aquel viaje de regreso a casa del que había escuchado durante su primer retiro de meditación.

Cada bosque, animal y destello de luz remitía de alguna manera a esa reconstrucción. A la posibilidad de volver a mirar incluso después de haber perdido el rumbo.

Conocer ese origen modifica la experiencia.

Mystika deja de ser únicamente un espectáculo visual y se convierte en el testimonio de una persona que encontró en el arte una razón para levantarse, reconstruir su propia casa interior y abrir sus puertas a los demás.

Mystika de Pepe Soho.

¿Dónde visitar Pepe Soho. La luz permanece?

La sala homenaje podrá visitarse durante octubre dentro del recorrido habitual de Mystika Inmersivo.

Exposición: Pepe Soho. La luz permanece
Lugar: Mystika Inmersivo
Dirección: Avenida Paseo de la Reforma 26, Torre Cuarzo, primer piso, colonia Juárez, alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México
Disponibilidad: durante octubre de 2026
Sitio oficial: mystikainmersivo.com
Instagram: @mystikainmersivo

Los horarios, costos y disponibilidad de entradas pueden consultarse directamente en los canales oficiales del recinto.

Pepe Soho decía que su cámara había sido la principal herramienta de su transformación. En esta exposición, esa cámara también se convierte en el hilo que permite seguir sus pasos: desde los días de dolor y silencio hasta la creación de un universo donde la luz continúa encendida.

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