A miles de metros sobre el territorio nacional existe una operación permanente que pocas veces llega a la mirada de la ciudadanía: la vigilancia y protección del espacio aéreo mexicano.
Desde el Centro Nacional de Vigilancia y Protección del Espacio Aéreo de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), especialistas monitorean los cielos para detectar posibles amenazas y garantizar que ninguna aeronave irregular ponga en riesgo la seguridad del país.
El coronel de Fuerza Aérea Piloto Aviador de Estado Mayor, Edgar Landeros Flores, explicó que esta misión requiere la coordinación de diferentes capacidades de la Defensa Nacional, entre ellas aeronaves de la Fuerza Aérea Mexicana, sistemas de vigilancia, radares y personal especializado.
“No solamente es ver aviones; detrás hay toda una estructura tecnológica y humana que permite saber qué está ocurriendo en nuestro espacio aéreo”, señaló.
Presencia nacional
La detección comienza con una red de vigilancia que opera en todo México. De acuerdo con el coronel, los radares militares y los sistemas complementarios permiten identificar aeronaves que ingresan al país sin autorización, incluso antes de que crucen la frontera.
Por ello, cuando se detecta un vuelo sospechoso, se activa un protocolo que puede involucrar plataformas de vigilancia, aeronaves interceptoras y fuerzas terrestres para atender la situación.
El avance tecnológico ha transformado la manera en que se protege el cielo mexicano, pues, además de aeronaves convencionales, la Defensa cuenta con sistemas de aeronaves tripuladas a distancia capaces de realizar misiones prolongadas de vigilancia.
Sin embargo, el uso de drones pequeños por parte de organizaciones delictivas representa un desafío adicional, por lo que las Fuerzas Armadas cuentan con unidades especializadas para responder ante este tipo de escenarios.
El coronel Landeros Flores destacó que la coordinación nacional e internacional es clave para enfrentar los vuelos ilícitos, ya que existe intercambio de información con países de Centroamérica, Sudamérica y Estados Unidos.
Esta colaboración, agrega, permite anticipar posibles incursiones y fortalecer la seguridad regional. En los casos detectados, afirmó, las operaciones han logrado resultados efectivos mediante el seguimiento y aseguramiento de aeronaves involucradas en actividades ilegales.
Personal altamente calificado
Detrás de cada operación hay pilotos aviadores, técnicos y especialistas que reciben preparación constante para cumplir una misión que, aunque no siempre es visible, tiene un impacto directo en la seguridad del país.
“La población puede tener la certeza de que contamos con personal preparado y comprometido con la protección del espacio aéreo y del territorio nacional”, concluyó el coronel, al resaltar que la defensa del cielo mexicano es una tarea permanente.



