Fabiola G. Ayala
Para atender la grave problemática fitosanitaria que afecta a 9 mil palmeras enfermas, el Gobierno de la Ciudad de México las sustituirá por árboles nativos que fortalezcan la biodiversidad urbana.
Al poner en marcha el Programa de Atención Integral a las Palmeras de la Ciudad de México, la Jefa de Gobierno, Clara Marina Brugada Molina explicó que en la capital existen cerca de 15 mil palmeras canarias, pero alrededor de 9 mil presentan síntomas letales ocasionados por hongos y microorganismos que dañan sus hojas, troncos y raíces.
Desde la colonia Narvarte Poniente, la mandataria local expuso que al estar concentradas en un 86% en alcaldías centrales – Benito Juárez, Cuauhtémoc, Coyoacán y Miguel Hidalgo-, estos ejemplares representan ya un riesgo para la ciudadanía.
Detalló que el plan contempla el retiro de mil 500 palmeras en fase terminal antes de que concluya 2025.
“Queremos que donde antes había palmeras muertas ahora florezcan árboles majestuosos que nos ayuden a combatir la isla de calor y fortalezcan la biodiversidad”, destacó la mandataria.
Entre las especies que reemplazarán a las palmeras se encuentran el duraznillo, ébano, cedro olmo, palo de rosa, sicomoro, tejocote, frijolillo, colorín, arrayán de la fruta y astronómica, todas adaptadas al clima capitalino y sin riesgo de dañar banquetas o pavimento.
El programa, coordinado por la Secretaría de Medio Ambiente (Sedema) y la Secretaría de Obras y Servicios (SOBSE), desplegará más de 200 especialistas, entre biólogos, podadores y trepadores profesionales, además de maquinaria especializada y más de 50 vehículos para garantizar la seguridad y eficacia de las labores.
La madera de las palmeras retiradas será reutilizada en la elaboración de muebles urbanos para distintos espacios públicos.
Durante el arranque del programa, vecinos y autoridades presenciaron la tala controlada de una palmera dañada en la avenida Diagonal de San Antonio.




