Con información de Xinhua News Agency
El Presidente de Estados Unidos, Donald Trump advirtió que los ataques a Venezuela comenzarán muy pronto, así lo mencionó este marte durante una reunión con su Gabinete.
En los últimos días se dio a conocer una llamada entre Nicolás Maduro, Presidente de Venezuela y Trump, sin embargo, de acuerdo con información de diversos medios internacionales, el resultado de esta comunicación no habría sido favorable para alcanzar un acuerdo de paz en América.
El mandatario estadounidense insiste que en Venezuela, “el cartel de los soles”, tiene una fuerza importante que estaría dañando la salud pública de los venezolanos y que también exportaría droga hacia Estados Unidos, lo que podría estar afectando la salud pública de los estadounidenses, aunado a los delitos de terrorismo, crimen organizado, daños contra la salud y otras conductas delictivas.
“Vamos a empezar a realizar esos ataques en tierra. Ya saben, la tierra es mucho más fácil. Es mucho más fácil y conocemos las rutas que toman”, dijo Trump en la reunión. “Vamos a comenzar esto muy pronto”.
El jueves por la noche, en su mensaje a los soldados estadounidenses por el Día de Acción de Gracias, Trump dio las gracias a la 7° Ala de Bombarderos de la Fuerza Aérea por su trabajo para “disuadir a los narcotraficantes venezolanos” y anunció que “se ha detenido en cerca de 85 por ciento por mar… y empezaremos a detenerlos por tierra”.
“Además, la tierra es más fácil, pero esto va a comenzar muy pronto”, dijo Trump desde su residencia en Mar-a-Lago. Desde el 2 de septiembre, el Pentágono ha perpetrado al menos 21 ataques de los que se sabe contra presuntas embarcaciones con drogas en el Caribe y el este del océano Pacífico, los cuales han cobrado la vida de al menos 83 personas a bordo.
En los últimos meses, Washington ha desplegado cerca de una docena de buques de guerra, entre ellos el importante portaaviones USS Gerald R. Ford, y cerca de 15.000 soldados en el mar Caribe, el cual tiene una porción significativa de costa con Venezuela.
La región no había registrado una presencia militar estadounidense tan masiva como esta en al menos tres décadas.
Los críticos de estas acciones, incluyendo a múltiples legisladores del Capitolio en Estados Unidos, se han preguntado si esta lucha contra las drogas es en efecto el único motivo estadounidense, y han cuestionado también la legalidad de los ataques militares estadounidenses en el Caribe durante meses.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, niega tener vínculos con el comercio de drogas y ha acusado a Estados Unidos de “fabricar” una guerra encaminada a lograr un cambio de régimen en el país.



