El presidente de la Asociación de Bancos de México (ABM), Emilio Romano, reconoció que el sistema bancario fue sorprendido por las acusaciones de narco lavado en contra de CIBanco e Intercam, formuladas por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos bajo la administración de Donald Trump.
En el contexto de la primera conferencia de prensa que ofreció desde que estalló el escándalo, dijo: “Nosotros no sabíamos que venían estas acusaciones, no nos las compartían, porque legalmente están prohibidas”.
Cuestionado por reporteros a respecto señaló: “Estas serán las únicas acusaciones del Departamento del Tesoro”, y añadió sobre la calificadora Fitch Ratings, que no habrá una segunda oleada de señalamientos a otras entidades financieras mexicanas y menos se mermará la confianza.
Reiteró que los procesos judiciales aún están en marcha, por lo que CIBanco e Intercam pueden resultar inocentes y a la pregunta sobre si esto podría tener un trasfondo geopolítico, como se ha especulado entre analistas y funcionarios del sector financiero, respondió: “Yo te diría que para nosotros la política no es nuestro tema. Nosotros estamos muy enfocados en la banca”.
Ante la lluvia de preguntas sobre los dichos del expresidente de la ABM, Julio Carranza, quien había asegurado que la eventual declaratoria de los cárteles como grupos terroristas no afectaría al sistema bancario, Romano no abundó pero admitió la urgencia de fortalecer los controles internos, en especial en torno al sector fiduciario.
Finalmente el presidente de la ABM celebró como “una buena noticia” la decisión del Departamento del Tesoro de extender por 45 días el plazo para aplicar las restricciones a las transacciones relacionadas con CIBanco, Intercam y Vector Casa de Bolsa.



