La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró temporalmente la operación de la empresa minera Metales Rosmex S.A. de C.V., ubicada en Concordia, Sinaloa, tras un derrame de 19,280 metros cúbicos de jales, que afectó tres arroyos y una extensión de selva baja.
El incidente ocurrió el pasado 30 de junio, luego de que una falla estructural en la presa de jales provocara el desbordamiento de residuos mineros.
El material contaminante recorrió más de medio kilómetro de terrenos forestales, alcanzando los arroyos Tía Chona, Magistral y Agüita Caliente, este último con conexión directa al arroyo Magistral, que es afluente del río Presidio.
Ante la magnitud del impacto ambiental, la Profepa, en coordinación con Protección Civil, Coepris y autoridades municipales, implementó medidas de emergencia para contener los daños.
Durante una inspección realizada los días 1 y 2 de julio, la Profepa detectó que la empresa no contaba con estudios de caracterización de los jales, ni con el revestimiento adecuado para evitar filtraciones al subsuelo.
Además, la presa de jales presentaba una saturación crítica, con tan solo 0.50 metros de margen antes de rebozar nuevamente.
Inspectores también documentaron que el avance en la contención de la presa era del 30%, y que existía material esparcido en la zona que podría seguir escurriendo por efecto de las lluvias.
La autoridad ambiental advirtió el riesgo de que el derrame continúe afectando el ecosistema de la región, compuesto por selva baja y cuerpos de agua de uso agrícola y ganadero.
Como medida inmediata, la Profepa impuso la clausura total temporal de las operaciones, colocando sellos en el arrancador del molino y de la trituradora de mineral. La empresa minera únicamente podrá realizar acciones de emergencia para mitigar el daño ambiental y evitar nuevos incidentes. Se le advirtió sobre las sanciones en caso de incumplir esta disposición.
La Profepa anunció que dará seguimiento al procedimiento administrativo para determinar las sanciones y medidas adicionales que correspondan conforme a la legislación ambiental. Mientras tanto, continúa la supervisión para asegurar que no se repita una afectación similar en esta zona ecológicamente sensible.



