Fabiola Ayala
Amamantar es mucho más que alimentar: es un acto de vínculo, salud y amor que marca los primeros años de vida.
Por ello, en el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna —que se conmemora del 1 al 7 de agosto—, la Secretaría de Salud hace un llamado a sumar esfuerzos para que más mujeres puedan ejercer este derecho con acompañamiento, espacios adecuados y redes de apoyo.
Silvia Romero Maldonado, subdirectora de Neonatología del Instituto Nacional de Perinatología (INPer), explicó que este año el lema es “Dar prioridad a la lactancia materna: crear sistemas de apoyo sostenibles”.
Agregó que no basta con promover los beneficios de la leche materna; es indispensable que las madres cuenten con condiciones reales para poder amamantar y esto incluye desde el contacto piel con piel en la primera hora de vida, hasta espacios laborales que les permitan continuar con la lactancia al reincorporarse al trabajo.
En el INPer, se realizarán conferencias, asesorías y un webinar dirigido a mujeres embarazadas, para brindarles información y confianza en este proceso.
Además, equipos médicos y de enfermería acompañan de manera cercana a las pacientes, en especial a las primerizas, para guiarlas desde el primer día con sensibilidad y respeto.
Romero Maldonado subrayó que amamantar es una tarea compartida, donde la sociedad, las familias, las instituciones de salud y los espacios laborales deben estar alineados para sostener a las madres en una etapa crucial de la vida.
“Una madre que amamanta necesita más que buena voluntad; necesita acompañamiento, respeto y un entorno que le permita cuidar de su bebé con tranquilidad”, concluyó.



