El clavadista mexicano Osmar Olvera logró una hazaña histórica al conquistar la medalla de oro en trampolín de tres metros individual en el Mundial de Deportes Acuáticos Singapur 2025.
Con una puntuación total de 529,55, Olvera no solo venció a los favoritos chinos Cao Yuan y Wang Zongyuan, sino que también rompió una racha de 20 años de dominio absoluto de China en esta prueba.
Su triunfo representa un parteaguas para el deporte mexicano y lo coloca como una nueva figura en la élite internacional de los clavados.
El joven capitalino de 21 años tuvo un arranque sólido con dos clavados que lo colocaron en la punta de la tabla.
Sin embargo, una ejecución menos precisa en su tercera ronda lo relegó temporalmente al tercer lugar.
La remontada vino con un espectacular cuádruple mortal y medio adelante, con 3.8 grados de dificultad, calificado con 102,60 puntos: la nota más alta de toda la competencia.
El último clavado, de altísima complejidad, selló su consagración con 97,50 puntos y una diferencia suficiente para asegurar el primer lugar.
Además del oro histórico, Olvera culmina su participación en el campeonato con un balance impresionante: cuatro medallas en total.
A su presea dorada en trampolín de tres metros se suman tres de plata en las modalidades de trampolín de un metro, sincronizados junto a Juan Manuel Celaya, y la prueba mixta por equipos.
Con estas, suma ya ocho medallas mundiales en su carrera, pero esta es la primera obtenida en una prueba con estatus olímpico.
Visiblemente emocionado tras la ceremonia de premiación, Osmar dedicó su victoria a todo México y reconoció la dimensión del logro al imponerse a dos leyendas del deporte acuático.
“Es un sueño hecho realidad. Quería cinco medallas, me faltó una, así que me prometí que ganaría el oro para cerrar con broche de oro. Ganarles a Cao y Wang me motiva a seguir entrenando fuerte. Quiero ser esa piedra en el zapato para China”, declaró.
Este triunfo coloca a Olvera como el segundo mexicano en lograr un oro en un Mundial de clavados, después de Paola Espinosa en 2009, y confirma su potencial rumbo a los Juegos Olímpicos.
Con talento, disciplina y sangre fría, el joven atleta ha escrito una nueva página en la historia del deporte nacional.



