¿Sabes cómo llega el café a tu taza? Para responder esta pregunta, el Consejo de la Comunicación organizó una experiencia sensorial y educativa a propósito del Día Internacional del Café, que se conmemora cada 1 de octubre.
La experiencia estuvo
diseñada para conectar al público con el origen de una de las bebidas más queridas por los mexicanos.
Y es que más allá del aroma y el sabor que acompañan nuestras mañanas, este evento nos invita a reflexionar sobre todo lo que hay detrás de una taza: personas, historias, paisajes y tradiciones.
Con la participación de expertos como Alfonso Iñarra, Ray Álvarez y Roxana Núñez, se revelaron los múltiples rostros del café en México.
Desde las montañas de Veracruz y Chiapas, donde nace la cereza del café, hasta el barista que la convierte en arte líquido, cada paso es parte de una cadena que toca la vida de más de 3 millones de personas.
El café no solo es una bebida, es una forma de vida que une al campo con la ciudad, al productor con el consumidor.
Y es que, para quienes buscan consumir con conciencia, la historia detrás del café mexicano es un recordatorio poderoso.
Así lo considera Roxana Núñez, del Consejo de la Comunicación, quien destacó que muchas de las personas que cultivan el café pertenecen a comunidades indígenas y rurales que dependen de este producto para su bienestar.
Elegir café mexicano, de origen y de comercio justo, se convierte así en un pequeño acto cotidiano con gran impacto social y ambiental.
La experiencia también dejó claro que el café no termina en la finca. En las ciudades, miles de jóvenes encuentran su primer empleo en cafeterías, un sector que emplea a más de 320 mil personas en el país.
Ray Álvarez, hoy Jefe Nacional de Capacitación en Café Finca Santa Veracruz, es un claro ejemplo de ello pues inició como encargado de una cafetería hace 20 años.
Su historia demuestra que el café puede ser una puerta de entrada a nuevas oportunidades y crecimiento profesional, incluso dentro de un entorno apasionado por el servicio, la calidad y el trato humano.
Más allá de ser una bebida, el café es cultura, ritual, sustento y comunidad. Conocer su origen y su recorrido enriquece la experiencia de cada sorbo.
Así que la próxima vez que pidas tu espresso, capuchino o café de olla, recuerda que en esa taza hay mucho más que cafeína: hay trabajo, identidad y esperanza. Celebrar el Día Internacional del Café es también celebrar las historias que lo hacen posible.



