Fabiola G. Ayala
Lo que hace 14 años parecía un sueño de caricatura hoy es una industria con acento mexicano y pasaporte internacional. Así lo dejó claro José Iñesta, director y cofundador de Pixelatl, en la presentación de la edición 14 del festival, que se celebrará del 9 al 13 de septiembre en Guadalajara, Jalisco.
“Cada año hay nuevas producciones de México y de la comunidad Pixelatl que llegan a las pantallas, generando empleos, divisas y una derrama cultural sin precedente”, afirmó.
Las cifras y estrenos hablan por sí solos: en los últimos años han llegado a cadenas globales series como Rey Mysterio contra la Oscuridad (Cartoon Network, 2024) o La vida secreta de la mente (ganadora del Emmy 2024), mientras que Yo soy Frankelda se prepara para su estreno en cines este octubre. Y como cereza del pastel, proyectos nacidos en Pixelatl, como San Misterio, ya suman libros, novelas gráficas y un piloto animado en marcha.
Más que un festival, Pixelatl se ha convertido en un semillero creativo que impulsa talentos, conecta con estudios internacionales y apuesta por lo que llaman “Mentefactura”: generar valor sin depender de la extracción de recursos, sino del ingenio.
De ahí han surgido 28 cortometrajes, 38 números de la colección de cómics SecuenciArte y cuentos infantiles como Nero, de Diana Zela.
La edición 2025 viene cargada de actividades irresistibles: adelantos exclusivos de Mu-ki-ra, paneles con directoras de Women Wearing Shoulder Pads (Adult Swim), el estreno mundial de una película animada basada en un cómic mexicano, y la presentación de Circo Gómez, la nueva serie de los creadores de La familia del Barrio y la productora de Eugenio Derbez para Vix.
Además, habrá mentorías, grabaciones de pódcasts en vivo y asesorías con leyendas como Dana Terrace (The Owl House) y Owen Dennis (Infinity Train).
Con más de 150 actividades, 3,000 creadores de 22 países, 700 encuentros de negocios y delegaciones internacionales, Pixelatl confirma su lugar como el punto de encuentro más importante en Latinoamérica para la animación, el cómic y los videojuegos.
Y si algo queda claro, es que aquí no se habla de “ilustraciones bonitas”… se habla de sueños hechos a mano que se venden al mundo entero.




