Fabiola G. Ayala
La imposición nuevos aranceles a productos importados de países sin acuerdos comerciales con México, es una medida clave para proteger sectores estratégicos y evitar la pérdida de empleos, afirmó el Secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon.
El funcionario explicó que estos aranceles afectarán alrededor del 8.6% de las importaciones totales y que su aprobación se someterá al Congreso como parte del paquete económico 2026.
Entre los sectores que se busca proteger están la industria automotriz, autopartes, siderurgia, textiles, calzado, electrónicos, plásticos, juguetes, muebles, vidrio, remolques y cosméticos. Ebrard aseguró que muchos de estos productos están ingresando al país con precios por debajo del valor de referencia, lo que genera una competencia desleal y pone en riesgo alrededor de 320 mil empleos.
“La industria textil y del calzado perdió 80 mil empleos en años recientes por precios irrisorios”, afirmó.
Respecto a la importación de autos ligeros provenientes de Asia, especialmente China, el secretario detalló que actualmente enfrentan un arancel del 20%, pero este podría incrementarse hasta el 50%, el máximo permitido por la Organización Mundial del Comercio.
“Esta medida es necesaria para evitar que se inunden los mercados con vehículos por debajo de inventario”, explicó. Reiteró que no se trata de proteccionismo indiscriminado, sino de “nivelar el terreno” para la industria nacional.
Sobre el impacto presupuestal que tendrá la reducción de 3.3% en términos reales para la Secretaría de Economía, Ebrard minimizó el efecto en las negociaciones del T-MEC y otros proyectos, asegurando que “nos acomodaremos” y que el ajuste es parte del esfuerzo del gobierno por canalizar recursos hacia programas sociales.
También aclaró que los ingresos adicionales por aranceles ya fueron considerados por Hacienda en la Ley de Ingresos, y si se aprueba el decreto, entrarían en vigor 30 días después de su publicación en el Diario Oficial de la Federación.
Finalmente, el secretario rechazó los señalamientos del sector privado sobre posibles efectos negativos en la inversión. “Toda medida de protección genera debate, pero lo que buscamos es cuidar al productor mexicano”, dijo.
Aunque el objetivo principal es evitar la pérdida de empleos, Ebrard no descartó que los aranceles también puedan incentivar la inversión y expansión de industrias nacionales a mediano plazo.



