Con el retiro de permisos que no tenían actividad de exploración e incumplían con el pago de derechos o que eran utilizados con fines meramente especulativos, el Gobierno de México recuperó más de 889 mil hectáreas concesionadas a la minería, informó el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon.

Durante la Mañanera del Pueblo, el funcionario detalló que estas acciones forman parte de una estrategia para que los bienes nacionales sean aprovechados de manera adecuada y adelantó que se presentará un informe detallado sobre la ubicación y características de las concesiones canceladas, con el fin de transparentar el alcance de esta política pública.
Al respecto, el jefe de la Unidad de Coordinación de Actividades Extractivas, Fernando Aboitiz, precisó que se han recuperado mil 126 concesiones que abarcan 889 mil 502 hectáreas, una extensión comparable con el territorio del estado de Querétaro.
Destacó además que cerca de 250 mil hectáreas se encontraban dentro de áreas naturales protegidas, donde —subrayó— es política del gobierno evitar la presencia de actividades mineras.
Aboitiz explicó que las principales causas de cancelación fueron el retraso de hasta dos años en el pago de derechos, así como la omisión de informes estadísticos y de obras que acreditaran trabajos de exploración. La ausencia de estos reportes, señaló, evidencia que los terrenos permanecían ociosos y eran utilizados únicamente para la especulación.
El funcionario agregó que también se estableció un diálogo con la industria minera, lo que permitió la devolución voluntaria de algunas concesiones, aunque en menor proporción.
Las cancelaciones se han registrado en gran parte del país, con mayor incidencia en estados como Coahuila, Chihuahua, Sonora, Zacatecas, Durango y Jalisco, mientras que Campeche, Quintana Roo y Tabasco prácticamente no cuentan con actividad minera.



