La noche en que el corazón de la capital latió al ritmo de Shakira quedará inscrita con letras doradas en la memoria colectiva, luego de que más de 400 mil fans se congregaron en el Zócalo, la Alameda Central y el Monumento a la Revolución para ser testigos del cierre apoteósico de Las Mujeres Ya No Lloran World Tour en México.
A las 20:30 horas, la superestrella colombiana convirtió la Plaza de la Constitución en un océano de luces, coros y emoción desbordada, reafirmando por qué es considerada la artista latina más grande de todos los tiempos.
Cuando las luces se apagaron y un juego de colores iluminó el escenario, Shakira apareció para encender el ánimo colectivo y así siguió durante más de dos horas, en las que la artista entregó su voz y su corazón a un público que la abrazó como propia.
“Esto es un sueño. Muchísimas gracias a los que han estado acampando desde temprano bajo el sol… hoy es el último día de nuestra gira en México, mi casa”, expresó conmovida. Y selló una promesa que hizo vibrar a la multitud: “Hoy aquí en el Zócalo, y siempre, para siempre, somos uno”.
El concierto gratuito fue organizado de manera conjunta por el Gobierno de la Ciudad de México, encabezado por la jefa de Gobierno Clara Brugada y Grupo Modelo a propósito del centenario de la empresa cervecera.
Con una producción de primer nivel, una impactante puesta en escena y un repertorio cargado de himnos como “Antología”, “Loba” y “Bzrp Music Sessions, Vol. 53”, la colombiana hizo retumbar como nunca antes la plaza pública más emblemática del país.
El furor se extendió más allá del Zócalo. Calles como 16 de Septiembre, Madero, 5 de Mayo, Pino Suárez y 20 de Noviembre lucieron abarrotadas por seguidores que corearon cada canción con pasión. También la Alameda Central y la Plaza de la República se transformaron en gigantescas pistas de baile gracias a decenas de pantallas instaladas para garantizar que nadie se quedara sin vivir el momento.
La impecable organización y el robusto operativo de seguridad permitieron que la velada concluyera con saldo blanco, en un ambiente de celebración total.
El impacto del espectáculo fue también económico y social
De acuerdo con la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México, el evento generó una derrama estimada en más de 403 millones de pesos para hoteles, restaurantes y comercios. La transmisión, disponible únicamente en el canal oficial de YouTube de la cantante por restricciones de derechos de autor, amplificó el alcance global de una noche histórica.
Así, Shakira no solo cerró una gira: consolidó un fenómeno cultural que convirtió al Zócalo en el escenario más grande de su idilio eterno con México.



