Cualquier propuesta de reforma electoral en México debe evaluarse con base en principios fundamentales como la confianza ciudadana, la estabilidad institucional, la independencia de los árbitros electorales y la defensa de las minorías políticas, afirmó el rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, Leonardo Lomelí Vanegas.
Durante la inauguración del Seminario Universitario La reforma político-electoral que México requiere, realizado en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, el rector subrayó que estos cambios no deben responder únicamente a coyunturas partidistas o a cálculos de mayorías momentáneas.
Señaló que la calidad de la democracia y la vigencia de los derechos políticos dependen de que este proceso se conduzca con una visión de largo plazo y con apego a los valores compartidos por la sociedad mexicana.
Lomelí recordó que México ha construido una arquitectura electoral reconocida internacionalmente por su capacidad operativa y por haber permitido alternancias pacíficas en el poder, así como una competencia vigorosa entre distintas fuerzas políticas.
Por ello, advirtió que cualquier reforma debe buscar mejorar el sistema sin debilitar pilares esenciales como la pluralidad política, la neutralidad de los poderes públicos y la adecuada representación de la diversidad nacional en el Congreso.
En entrevista posterior, el rector reconoció que existen aspectos del diseño electoral que pueden revisarse, pero insistió en que una reforma de gran alcance requiere amplios consensos políticos y sociales.
También señaló que la iniciativa presentada responde a compromisos de campaña de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien —dijo— ha manifestado su disposición a respetar las decisiones que adopte el Congreso de la Unión, lo que refleja la vigencia de la división de poderes en el país.




