Durante los trabajos de salvamento arqueológico vinculados al trazo del Tren de Pasajeros Ciudad de México–Querétaro, especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), descubrieron un momoztli o altar prehispánico que aporta información clave para comprender la traza urbana y la vida ceremonial de Tula, antigua capital de la civilización tolteca.
El hallazgo, realizado en las inmediaciones de Zona de Monumentos Arqueológicos de Tula, confirma la relevancia del trabajo arqueológico preventivo en proyectos de infraestructura. La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, subrayó que este tipo de descubrimientos fortalece la protección del patrimonio y amplía el conocimiento sobre las grandes civilizaciones mesoamericanas, al tiempo que reafirma la responsabilidad del Estado en su conservación y difusión.
De acuerdo con los especialistas, el altar corresponde probablemente a la fase Tollan (900–1150 d.C.) y presenta una estructura de aproximadamente un metro por lado, compuesta por varios cuerpos de piedra careada, lajas y remates de basalto. Su ubicación sugiere que se encontraba en el centro de un patio, posiblemente dentro de un complejo habitacional de élite o espacios asociados a grupos de alta jerarquía en la antigua ciudad.
Uno de los aspectos más relevantes del descubrimiento es la presencia de ofrendas de restos óseos humanos en tres de los lados del altar, incluyendo cráneos y huesos largos, lo que abre nuevas líneas de investigación sobre prácticas rituales toltecas. Junto a estos vestigios también se localizaron piezas de cerámica, fragmentos de obsidiana, navajillas y objetos de uso cotidiano, que reflejan tanto la dimensión ceremonial como la vida diaria en este asentamiento.
Los materiales recuperados serán analizados en distintos laboratorios especializados para determinar características como edad, sexo y posibles evidencias de sacrificios rituales. Mientras tanto, el altar será objeto de estudios para definir su conservación. Este hallazgo no solo enriquece el conocimiento sobre la cultura tolteca, sino que también reafirma el valor de la arqueología como herramienta para reconstruir la memoria histórica de México.







