Marzo de 2026 consolidó la tendencia a la baja en delitos de alto impacto, con una reducción del 66 por ciento respecto al mismo mes de 2019 y del 6 por ciento en comparación con 2025, aseguró la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina durante la presentación del Informe de Seguridad.
“En el mes de marzo hubo una disminución del 6 por ciento respecto a marzo de 2025, y una reducción del 66 por ciento respecto a marzo de 2019… es una disminución muy importante”, afirmó.
Durante la conferencia en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, la mandataria destacó que estos resultados derivan de una estrategia integral basada en inteligencia, coordinación interinstitucional, fortalecimiento policial y atención a las causas.
“Nos hemos abocado a atender algo muy importante: que la Ciudad de México cada día sea más segura; y no porque lo digamos nosotros, sino porque se refleja en las denuncias y en la reducción de los delitos”, sostuvo.
En cuanto a homicidio doloso, marzo de 2026 registró el nivel más bajo desde 2022, con un promedio diario de 2.2 casos, lo que representa una disminución del 8 por ciento frente a 2025 y del 58 por ciento respecto a 2019.
En su oportunidad, el titular de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, Pablo Vázquez Camacho, atribuyó estos resultados a la detención de generadores de violencia, con 62 objetivos prioritarios capturados en la actual administración.
Otros delitos también mostraron descensos significativos, como el robo de vehículo, que cayó 22 por ciento frente a 2025 y 62 por ciento respecto a 2019; en su modalidad con violencia, la reducción alcanzó el 85 por ciento en comparación con ese año.
Además, la estrategia de seguridad ha permitido más de 9 mil detenciones por delitos de alto impacto y la desarticulación de 39 células criminales, reforzando la capacidad institucional para combatir la delincuencia.
Finalmente, el gobierno capitalino destacó que estos avances se acompañan de un fortalecimiento en la procuración de justicia, con más órdenes de aprehensión, sentencias condenatorias y operativos contra la economía criminal. A la par, se impulsan acciones de prevención social y programas comunitarios, con el objetivo de consolidar una ciudad más segura y con menor impunidad.



