Redacción
Con el objetivo de consolidar acciones que impulsen el crecimiento de la porcicultura en el país como motor económico nacional, la Organización de Porcicultores Mexicanos (Opormex) fortaleció su liderazgo en el sector agroalimentario tras sostener una reunión estratégica con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), encabezada por su presidente Heriberto Hernández Cárdenas y el titular de la dependencia, Julio Berdegué.
Durante el encuentro, ambas partes acordaron una agenda conjunta alineada al Plan México, que busca posicionar a la porcicultura como un pilar de la soberanía alimentaria y del desarrollo económico nacional.
Con un valor superior a los 100 mil millones de pesos y una aportación del 4 por ciento al Producto Interno Bruto (PIB) pecuario, esta industria genera alrededor de dos millones de empleos directos e indirectos en diversas regiones del país.
Uno de los puntos destacados fue el reconocimiento del estatus sanitario de México, luego de que la Organización Mundial de Sanidad Animal ratificara al país como libre de fiebre aftosa y fiebre porcina clásica. Este logro coloca a México entre las diez naciones con mejores condiciones sanitarias a nivel global, lo que fortalece su competitividad y abre nuevas oportunidades en mercados internacionales.
Asimismo, se definieron líneas de acción prioritarias para incrementar la producción nacional, así como atender riesgos sanitarios emergentes, como el gusano barrenador en cerdos. En este sentido, se acordó reforzar los mecanismos de prevención, control y respuesta mediante un modelo de corresponsabilidad entre autoridades y productores, además de perfeccionar los protocolos de movilización de ganado para garantizar trazabilidad y condiciones equitativas.
Finalmente, Opormex subrayó la importancia de ampliar el acceso al financiamiento, especialmente para pequeños productores, como parte de una estrategia integral para fortalecer la inclusión productiva y la competitividad del sector. La organización reafirmó su papel como interlocutor clave en la definición de políticas públicas, con una visión de largo plazo orientada a consolidar la porcicultura como un eje estratégico para la inversión, el desarrollo regional y la seguridad alimentaria de México.



