Al no existir un alza en los insumos no se justifica un aumento al precio de la tortilla, aseguraron la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (AGRICULTURA) y la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO).
Luego de versiones difundidas sobre un supuesto encarecimiento del maíz y la harina, el Gobierno de México hizo un llamado a evitar incrementos injustificados que afecten la economía de las familias, al subrayar que la tortilla es un producto fundamental en la dieta nacional.
En un comunicado conjunto, ambas dependencias reiteraron que cualquier ajuste sin sustento impactaría directamente el poder adquisitivo de la población.
Por su parte, la Cámara Nacional del Maíz Industrializado (CANAMI) y la Unión Nacional de Industriales de la Masa y la Tortilla (UNIMT) ratificaron su compromiso de mantener la estabilidad en los precios, al señalar que no existen condiciones técnicas ni económicas que respalden un alza. Ambas organizaciones forman parte del Acuerdo Nacional Maíz-Tortilla, mecanismo que busca garantizar costos accesibles.
Este acuerdo contempla beneficios a lo largo de la cadena productiva, desde productores hasta consumidores, mediante acceso a maíz y harina a precios preferenciales, así como financiamiento con condiciones favorables. Además, se fortalece con programas como Jóvenes Construyendo el Futuro, que impulsa la capacitación en el sector.
Como parte de las acciones de vigilancia, la Profeco mantiene un monitoreo permanente en 603 tortillerías a nivel nacional a través del programa Quién es Quién en los Precios, además de verificar que se despachen kilos completos.



