Ciudad de México / 13 de Julio.- El Partido Revolucionario Institucional rechazó el llamado a la unidad de la presidenta Claudia Sheinbaum, en relación con la defensa de los mexicanos que radican en Estados Unidos.
El tricolor dijo a través de un posicionamiento oficial que dicha convocatoria tiene como propósito desviar la atención de las investigaciones y señalamientos que enfrentan diversos integrantes de Morena por presuntos vínculos con el crimen organizado.
El PRI sostuvo que no respaldará un acuerdo político que, a su juicio, pretende utilizar la defensa de los migrantes como un mecanismo para construir un blindaje político al gobierno federal, porque la protección de los connacionales debe ser una política permanente del Estado mexicano.
En este contexto, acuso al gobierno federal de haber debilitado los programas de apoyo a los migrantes, reducido la capacidad de la red consular y abandonado a las comunidades mexicanas en el extranjero durante los últimos años.
En el documento oficial, el instituto político también vinculó el llamado presidencial con las investigaciones que autoridades estadounidenses mantienen abiertas contra diversos personajes de Morena, a quienes señaló de enfrentar acusaciones relacionadas con presuntos nexos con el crimen organizado.
También argumentó que el deterioro del Estado de derecho y la inseguridad han generado consecuencias económicas y comerciales para México, incluyendo complicaciones en la relación bilateral con Estados Unidos y en el proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
El PRI reiteró que mantendrá una postura de oposición frente al Gobierno de la República y aseguró que no participará en un cierre de filas que, desde su perspectiva, busque encubrir responsabilidades políticas. En ese sentido, afirmó que su respaldo continuará dirigido a la defensa de los migrantes, las víctimas de la violencia, las madres buscadoras y la ciudadanía que demanda mejores condiciones de seguridad, justicia y gobernabilidad.
Finalmente, el partido sostuvo que continuará impulsando una agenda de oposición en el Congreso y en el ámbito político nacional, al considerar que la prioridad debe ser el fortalecimiento del Estado de derecho, el combate a la inseguridad y la protección de los derechos de los mexicanos, tanto dentro como fuera del país.



