BDSM, la práctica sexual que rompe el mayor de los mitos: todo inicia con el consentimiento

Para muchos, el BDSM sigue siendo sinónimo de dolor, violencia o sometimiento.

Sin embargo, quienes conocen estas prácticas aseguran que su regla más importante no tiene que ver con cuerdas, látigos o roles de poder, sino con algo primordial y sencillo: una conversación.

Hablar de límites, deseos y consentimiento es, en realidad, el primer paso de cualquier experiencia BDSM.

Vamos por partes

Ahora el panorama comienza a cambiar. El acceso a información basada en educación sexual, una conversación más abierta sobre el consentimiento y un interés creciente por explorar la sexualidad desde distintas perspectivas han permitido que más personas conozcan esta práctica sin recurrir a prejuicios.

Cada 24 de julio se conmemora el Día Internacional del BDSM, una fecha que busca precisamente visibilizar estas prácticas y recordar que, cuando se realizan de forma consensuada, informada y segura, forman parte de las múltiples maneras en que las personas pueden vivir su sexualidad.

Más que dolor o dominación

Aunque las siglas BDSM suelen despertar curiosidad o incluso temor, en realidad engloban distintas prácticas relacionadas con el Bondage y la Disciplina (BD), la Dominación y Sumisión (DS) y el Sadismo y Masoquismo (SM).

No todas implican dolor ni relaciones de sometimiento permanente. Algunas personas encuentran placer en juegos de roles, dinámicas de poder, inmovilización, restricciones o experiencias sensoriales; otras simplemente buscan explorar nuevas formas de intimidad.

Lo que todas tienen en común es un elemento indispensable: el consentimiento.

Antes de cualquier práctica, las personas involucradas hablan sobre sus deseos, establecen límites, acuerdan palabras de seguridad y definen qué experiencias desean vivir y cuáles no. El consentimiento puede retirarse en cualquier momento.

Esta nota es interesante: La Charalita: mariscos bien chilangos desde La Viga

Una historia marcada por los prejuicios

El término BDSM comenzó a popularizarse en las últimas décadas como una forma de reunir distintas prácticas bajo un mismo concepto y dejar atrás una visión limitada del llamado “sadomasoquismo”.

Durante buena parte del siglo XX, estas expresiones fueron catalogadas como trastornos psicológicos por la medicina y la psiquiatría, lo que contribuyó a reforzar el estigma social.

Sin embargo, conforme avanzó la investigación sobre sexualidad y crecieron las comunidades que practicaban BDSM de manera organizada, quedó claro que la diferencia entre estas dinámicas y cualquier forma de violencia radica en el consentimiento, la negociación y el respeto mutuo.

Buena parte del desarrollo de esta cultura ocurrió dentro de comunidades LGBTQ+ en ciudades estadounidenses durante la segunda mitad del siglo pasado, antes de extenderse a otros grupos y países.

BDSM.

¿Por qué cada vez más personas se interesan?

Especialistas en sexualidad señalan que una de las razones es que estas prácticas colocan la comunicación en el centro de la experiencia.

Hablar abiertamente sobre deseos, fantasías, emociones y límites suele fortalecer la confianza entre quienes participan.

Además, el BDSM rompe con la idea de que existe una sola manera de vivir la sexualidad.

Para algunas personas representa experimentar con el intercambio de poder; para otras, explorar sensaciones distintas o simplemente construir espacios donde el diálogo y el consentimiento son protagonistas.

Una sexualidad basada en acuerdos

El BDSM no es una moda ni una medida de qué tan “atrevida” es una persona. Como cualquier otra práctica sexual, requiere información, aprendizaje, comunicación y responsabilidad.

El Día Internacional del BDSM invita justamente a replantear una idea que con frecuencia se pierde entre los estigmas: una sexualidad saludable no se define por las prácticas que se realizan, sino por la forma en que se viven, con respeto, consentimiento y bienestar para todas las personas involucradas.

No te vayas sin leer esto: Kilómetros de arte que desaparece al amanecer: así será la Feria Internacional del Arte Efímero y la Dalia Huamantla 2026

Comparte esta nota en:
Redaccion Nacion Digital

Redaccion Nacion Digital