Las bebidas vegetales dejan de ser un sustituto de la leche y ganan espacio en la cocina mexicana

Durante años estuvieron asociadas casi exclusivamente con personas veganas, intolerantes a la lactosa o quienes buscaban reemplazar la leche.

Hoy la historia es distinta. Las bebidas vegetales están saliendo de la taza de café para conquistar la cocina, desde desayunos y licuados hasta panadería, postres y platillos salados.

El cambio no ocurre por casualidad.

Cambio de hábitos

México se ha consolidado como uno de los países con mayor adopción de dietas de origen vegetal.

De acuerdo con el Instituto Mexicano del Seguro Social, alrededor del 11% de la población presenta intolerancia a la lactosa, un escenario que ha impulsado la búsqueda de nuevas alternativas para cocinar sin renunciar al sabor.

Lejos de verse como un simple sustituto de la leche, cada vez más consumidores las incorporan como un ingrediente cotidiano.

Más que una alternativa a los lácteos

Las bebidas elaboradas con avena, almendra o coco han comenzado a encontrar un lugar fijo en la despensa.

Ya no sólo acompañan el café; ahora aparecen en smoothies, avenas, licuados, cremas, postres e incluso recetas saladas.

Infinidad de personas piensan que las bebidas vegetales únicamente sustituyen a la leche, cuando en realidad pueden convertirse en un ingrediente muy versátil dentro de la alimentación diaria, comenta Liz Memún, nutrióloga funcional y vocera de Califia Farms en México.

“Son ideales para preparar desayunos, licuados, postres o recetas familiares, especialmente para quienes buscan opciones sin lactosa o simplemente desean incorporar una mayor variedad de alimentos de origen vegetal en su alimentación”.

La especialista señala que el crecimiento de estas bebidas también responde a un cambio de hábitos.

Cada vez más familias buscan diversificar su alimentación y experimentar con ingredientes diferentes, sin que eso implique modificar radicalmente las recetas que ya conocen.

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Del café al horno

Esa transformación también ha llegado a las cocinas profesionales.

Para Iván, chef panadero de Cuina, las bebidas vegetales dejaron de ser un ingrediente reservado para bebidas y comenzaron a formar parte del trabajo diario en la panadería.

Dijo que como panadero, uno de los problemas que encontraba con algunas bebidas vegetales era que no respetaban bien el horneado.

“En ocasiones, durante el amasado empezaban a separarse y eso afectaba el resultado final. Con las que utilizamos ahora no nos ha pasado; se comportan muy bien tanto en el amasado como en el horneado”.

En Cuina las utilizan para la preparación de avenas, cremas pasteleras y distintas recetas donde antes era común el empleo de la leche de origen animal.

Pero las posibilidades no terminan ahí.

“Cuando preparo una crema de verduras, como una de calabaza asada, sustituyo la leche por bebida de almendra sin azúcar. El sabor prácticamente no cambia, pero la textura mejora porque aporta más cuerpo y una consistencia mucho más cremosa”, compartió Iván.

El regreso a clases cambia la despensa

Cuando hay niños en edad escolar en casa se viven los desayunos rápidos, las loncheras y las recetas que deben resolverse en pocos minutos.

En ese contexto, las bebidas vegetales también han encontrado un espacio por su facilidad para incorporarse a distintas preparaciones.

Pueden sustituir la leche en un licuado, mezclarse con avena para un desayuno, formar parte de un smoothie o integrarse a recetas de repostería sin necesidad de modificar demasiado los procedimientos.

De acuerdo con el chef, en preparaciones cotidianas basta con reemplazar la leche por la bebida vegetal en la misma proporción.

Sólo en recetas más técnicas, como algunos postres, puede ser necesario ajustar la consistencia con un gelificante.

Cocinar diferente, sin complicarse

Más allá de una tendencia, las bebidas vegetales parecen estar encontrando un nuevo papel en la cocina mexicana.

El interés ya no responde únicamente a restricciones alimentarias, sino a la curiosidad por experimentar con nuevos ingredientes y descubrir distintas formas de preparar recetas conocidas.

La evolución también refleja un cambio en la manera de cocinar: ingredientes que antes se consideraban especializados hoy forman parte de preparaciones cotidianas, demostrando que pequeñas modificaciones pueden ampliar las posibilidades del menú sin sacrificar sabor ni textura.

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Redacción Nación Digital

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