Make A Wish: cuando un deseo se convierte en esperanza

Virginia Ferrer

Hay encuentros que se quedan en la memoria por las personas que reúnen, pero también por las historias que logran transformar. Así fue la 13ª edición de “Noche de Deseos”, el evento más emblemático de Make-A-Wish México, que una vez más reunió a invitados, aliados y corazones solidarios en un coctel subasta con causa, donde la creatividad y la generosidad se convirtieron en esperanza para niñas y niños que atraviesan momentos difíciles.

Laura Chávez, CEO de Make-A-Wish México, sabe que cumplir un deseo va mucho más allá de entregar un regalo y por eso, la organización busca crear una auténtica “ruta del deseo”, en la que cada pequeño pueda disfrutar de una experiencia completa y encontrar momentos de alegría, conexión y acompañamiento, alejándose por un instante de la rutina de hospitales, cirugías y tratamientos.

“No solamente queremos darles el regalo o la experiencia que están pidiendo sino acompañarlos a lo largo de un camino que también involucra a sus familias”, explicó Chávez al recordar que a 13 años de iniciar operaciones en México como parte de la red internacional Make-A-Wish, la organización ha cumplido más de 2 mil 300 deseos y espera superar los 2 mil 500 durante este año.

Fotos: José Luis González

Cada historia, además, involucra a una amplia comunidad de apoyo: alrededor de 15 voluntarios o más participan en cada deseo, lo que ha permitido beneficiar a más de 40 mil personas. Detrás de esta labor existe un pequeño equipo de apenas cuatro personas que encuentra en los voluntarios la fuerza necesaria para hacer posible cada experiencia.

Entre los recuerdos más entrañables de Laura están los niños que tuvieron la oportunidad de vivir un partido del Mundial, una experiencia que pudieron disfrutar sin costo para sus familias. Ver la emoción en sus rostros y escuchar de uno de ellos que se trataba de “un sueño más cumplido” resume, de alguna manera, el espíritu de esta organización. Para Chávez, estos momentos también muestran cómo un deseo puede convertirse en una fuente de fortaleza y resiliencia para los pequeños y sus familias.

Y mientras los deseos tomaban forma, la solidaridad también se hizo presente durante la subasta, conducida con entusiasmo por Memo Martínez, quien logró imprimir dinamismo y emoción a cada momento de la puja.

Cada aportación realizada durante la velada tuvo detrás una historia que todavía está por escribirse: la de un niño que espera conocer a su personaje favorito, vivir una experiencia especial o simplemente cumplir aquello que alguna vez imaginó. Para quienes desean sumarse, Make-A-Wish México mantiene abierta su plataforma de donativos, con aportaciones desde 100 pesos, además de la posibilidad de convertirse en voluntarios.

Al final, quizá uno de los mayores regalos de “Noche de Deseos” sea recordar que ayudar también transforma a quien da. Para Laura Chávez, acercarse a estas familias permite valorar de otra manera la vida, disfrutarla con mayor intensidad y descubrir el privilegio de poder compartir con alguien que lo necesita. Y así, entre sonrisas, historias y gestos de generosidad, esta noche volvió a confirmar que un deseo puede ser mucho más que un momento de ilusión: puede convertirse en esperanza, fortaleza y un recuerdo para toda la vida.