El Gobierno de México y la Unión Europea concretaron este viernes la firma de un acuerdo modernizado de libre comercio que busca fortalecer las exportaciones, atraer nuevas inversiones y consolidar cadenas de suministro estratégicas entre ambas regiones.
Durante una reunión en la Ciudad de México, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard Casaubon, y el comisario europeo de Comercio, Maroš Šefčovič, calificaron el pacto como un paso histórico para la relación bilateral.
Maroš Šefčovič afirmó que el nuevo acuerdo representa mucho más que un tratado comercial tradicional, al considerar que abrirá una etapa “más profunda, fuerte y estratégica” entre México y la Unión Europea.
Destacó que ambas economías decidieron reforzar su alianza en medio de un escenario global marcado por tensiones comerciales e incertidumbre económica, apostando por reglas claras, cooperación y libre comercio.
El funcionario europeo explicó que más del 90 por ciento de los productos intercambiados entre ambas regiones quedarán libres de aranceles, lo que facilitará el comercio y reducirá costos para empresas y consumidores.
Además, subrayó que México es actualmente el segundo socio comercial de la Unión Europea en América Latina y uno de los principales destinos de inversión europea, con casi una tercera parte de la inversión extranjera recibida desde el año 2000 proveniente del bloque comunitario.
Por su parte, Marcelo Ebrard señaló que el acuerdo permitirá acelerar el crecimiento económico de México y ampliar la presencia de productos mexicanos en Europa. Indicó que la meta del gobierno federal es incrementar en casi 50 por ciento el comercio y las inversiones con la Unión Europea hacia 2030, especialmente en sectores de alta tecnología como inteligencia artificial, robótica, semiconductores, farmacéutica y equipos médicos.
El titular de Economía sostuvo que México busca aprovechar el potencial de crecimiento con Europa sin sustituir su relación comercial con Estados Unidos y Canadá, sino complementándola.
Añadió que el acuerdo brindará mayor certidumbre jurídica para las inversiones y fortalecerá la competitividad del país en un contexto internacional donde las cadenas globales de suministro enfrentan crecientes presiones.



