Lejos de las canchas, los entrenamientos y la presión de la competencia, los integrantes de la Selección Mexicana protagonizaron una jornada distinta al recorrer los pasillos del Museo Nacional de Antropología, uno de los espacios culturales más emblemáticos del país para conectar con sus raíces.
La visita que estuvo marcada por momentos de asombro y convivencia reunió a jugadores, cuerpo técnico y directivos de la Federación Mexicana de Futbol en un encuentro que fusionó tradición, identidad y deporte.
Y es que, durante el recorrido, los seleccionados conocieron algunas de las piezas más representativas de la historia prehispánica de México, mientras especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia compartían detalles sobre el valor cultural del recinto, considerado uno de los museos más importantes de América Latina y orgullo del patrimonio nacional.
Uno de los instantes que más llamó la atención de los futbolistas fue su encuentro con una pelota de Ulama de más de 3 mil 500 años de antigüedad. La pieza sirvió para recordar que el espíritu competitivo y la pasión por el juego forman parte de la historia de México desde tiempos ancestrales. Entre explicaciones y fotografías, los seleccionados escucharon detalles sobre el antiguo juego de pelota practicado por las civilizaciones mesoamericanas.
La visita continuó por la emblemática Sala Mexica, donde los jugadores admiraron la monumental Piedra del Sol y la Piedra del Ex Arzobispado. Como no podía faltar en una ocasión especial, los integrantes del combinado nacional posaron para las cámaras frente a estos íconos de la cultura mexicana, así como bajo “El Paraguas”, la célebre fuente del patio central del museo, escenario de una de las imágenes más representativas de la jornada.

El toque más cálido llegó al final del recorrido, cuando las maestras artesanas chiapanecas Anastacia Gómez y María Gómez Ruiz entregaron a cada integrante de la Selección un identificador para maleta elaborado en telar de cintura y personalizado con su nombre.
Un detalle artesanal que cerró una visita donde el futbol se encontró con las raíces de México, reafirmando que, más allá de los resultados deportivos, la Selección también representa la riqueza cultural de todo un país.



