Virginia Ferrer
Lo que comenzó como una reunión íntima entre amigos durante la pandemia, con vino en mano y buen diseño alrededor, hoy se ha convertido en un estilo de vida completo.
Así nació Wine Dine et Design, el proyecto de la diseñadora de interiores Lily Duclaud, quien abrió las puertas de su showroom para crear una comunidad que gira en torno al diseño, la gastronomía, el bienestar y, sobre todo, al arte de compartir.
“Todo ha sido auspiciado en mi showroom, y esto me ha abierto muchas puertas. Generé una tribu espectacular”, cuenta Lily con una energía contagiosa.
Después de cinco años de crear estos encuentros, donde el diseño se mezcla con vinos, viajes, tendencias y conversaciones honestas, Lily notó algo más: la gente quería saber todo sobre su estilo de vida.
“Me preguntaban cómo hago ejercicio, cómo me alimento, quién me viste, cómo supero los problemas de la vida…”, recuerda.
Así nació su curso de 21 días Healthy, una guía práctica para vivir mejor, con herramientas reales y cercanas. “Estoy muy orgullosa. Impactamos a 21 personas y les cambiamos la vida. Esto apenas empieza”.
Y sí, va por más. Muy pronto abrirá un nuevo espacio en Prado Norte, una casa de diseño de 750 m² que será la sede oficial de Wine Dine et Design.
Un lugar para seguir celebrando con grandes chefs, sommeliers, y con el respaldo de marcas como Taittinger, patrocinador oficial de champán en México.
“Es una casa para compartir lo mejor con todos, no solo en diseño, sino en experiencias”, afirma.
Pero el corazón del proyecto tiene un nombre: Legado. Así se llama su nuevo “speak easy”, un rincón íntimo y elegante donde se vive el espíritu de comunidad que Lily ha construido. “Legado es 1, 2, 3 por mí y por todos mis compañeros. Es lo que me hizo ser grande, lo que puedo llegar a ser y hacia donde vamos”, dice con convicción.
Para Lily, lo importante es crecer, pero siempre acompañado. “¿Por qué elegirme a mí? Porque no estoy sola. Somos un equipo, una tribu”.
Lily Duclaud no solo diseña interiores, diseña formas de vivir, de convivir, de disfrutar. Y lo hace con autenticidad, rodeada de gente apasionada, con una copa de champán en la mano y un mantra claro: agradecer, compartir y seguir creando.
Fotos José Luis González González













