Virginia Ferrer
La noche del jueves tuvo un brillo distinto en el Canta Corazón, el llamado saloon sentimental que se ha convertido en parada obligada para los amantes del desamor con estilo.
Cerca de las 10, Belinda apareció por sorpresa, desatando gritos, celulares en alto y un coro de aplausos que hicieron vibrar el lugar.
“Me dijeron que este es un lugar de viejas para viejas y de amor, y eso me encanta”, dijo entre risas antes de improvisar lo que sería una mini presentación para el recuerdo.
Con traje y gabardina negros, la cantante encendió el ambiente con “Él me mintió, Mentiras, Mentiras”, tema ochentero que hoy revive gracias a la serie Mentiras, donde la ojiazul también participa.
El público —todos con sus característicos sombreros blancos del Canta Corazón— la acompañó a todo pulmón, transformando el sitio en una fiesta colectiva de desamor, brillo y complicidad.
El lugar estaba abarrotado y lleno de energía. Entre risas, brindis y teléfonos grabando cada segundo, la Beli demostró que, aunque su visita fue breve, bastaron un par de canciones para convertir la noche en un recuerdo dorado.
En el Canta Corazón, los sentimientos se cantan, se bailan y, cuando aparece Belinda, se celebran con el alma.





