Fabiola Ayala
Puebla ya huele a nogada y a fiesta. Desde este 15 de julio arrancó oficialmente la esperada temporada del chile en nogada, ese platillo que es puro orgullo mexicano y que, más allá de llenar el estómago, llena el corazón.
La celebración fue encabezada por la secretaria de Turismo federal, Josefina Rodríguez Zamora, y el gobernador Alejandro Armenta, quienes, rodeados de cocineras tradicionales, productores, estudiantes y restauranteros, dieron el banderazo a una temporada que es más sabor que protocolo.
“El chile en nogada no es cualquier comida, es un símbolo que se prepara con alma”, dijo Rodríguez Zamora mientras resaltaba que este platillo atrae a más de 1.5 millones de visitantes a Puebla cada año.
Y no es para menos: entre chiles poblanos, manzana panochera, nuez de Castilla y granada, se cocina una historia que une a campesinos, chefs y amantes del buen comer. Y sí, también deja una derrama económica de más de mil 600 millones de pesos, pero lo que más importa es lo que se vive en cada mesa.
Durante julio, agosto y parte de septiembre, los restaurantes se llenan, las cocinas no paran y la granada se vuelve protagonista.
Pero lo bonito no solo está en el plato: toda una red de comunidades se activa para que este antojo nacional se vuelva posible. Desde quienes cultivan los ingredientes hasta quienes sirven con una sonrisa, el chile en nogada se vuelve una cadena de colaboración que sabe a México.
Así que si tenías dudas, esta es tu señal: lánzate a Puebla, disfruta la temporada y prueba el chile en nogada como se debe: con nogada de verdad, hecha a mano, sin prisas y con todo el cariño que solo las cocineras poblanas saben dar. Porque sí, comerlo es delicioso, pero vivirlo… es otro nivel.




