Tras detectar que 33 ejemplares de biznaga burra (Echinocactus platyacanthus) fueron extraídas de raíz sin los permisos correspondientes, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) aseguró las plantas en la comunidad de Lagunilla, en el municipio de San Salvador, Hidalgo.
Durante una inspección, autoridades confirmaron que los ejemplares, presentaban daños severos, incluyendo la eliminación de espinas y partes de su estructura para facilitar su traslado.
Ante la falta de documentación que acreditara su legal procedencia conforme a la Ley General de Vida Silvestre, los ejemplares fueron trasladados a un parque ecológico para su recuperación. Cabe destacar que esta especie está catalogada en peligro de extinción en la NOM-059-SEMARNAT-2010, debido principalmente a la sobreexplotación y al tráfico ilegal.
Esta práctica no solo compromete la supervivencia de cada planta, sino que altera procesos ecológicos clave en regiones áridas, donde estas especies cumplen funciones esenciales como la retención de humedad y la protección del suelo.
El impacto ambiental es profundo si se considera que algunas de estas biznagas tienen entre 60 y 70 años de antigüedad, lo que refleja décadas de crecimiento lento en condiciones extremas. Su pérdida representa un retroceso significativo para la biodiversidad, ya que estas cactáceas son parte fundamental del equilibrio ecológico y del hábitat de diversas especies.
La Profepa advirtió que continuará las investigaciones para dar con los responsables, al tiempo que subrayó que estos delitos ambientales tienen consecuencias más amplias que la pérdida de individuos: debilitan ecosistemas completos. El caso pone de relieve la urgencia de reforzar la protección de especies endémicas y de frenar prácticas que amenazan la sostenibilidad ambiental en México.



