El Gobierno de México puso en marcha el “Plan México: Acciones Inmediatas para la Inversión”, una estrategia que busca destrabar proyectos productivos mediante la reducción de cargas burocráticas y la aceleración de procesos administrativos, con una bolsa estimada de 5.6 billones de pesos destinada a sectores estratégicos.
La presentación fue encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, junto a miembros de su gabinete y representantes del sector empresarial, en un acto donde se destacó la necesidad de generar condiciones más ágiles para incentivar la llegada de capitales y fortalecer la economía nacional.
Desde el Museo de Antropología, autoridades federales detallaron que uno de los pilares del plan es la simplificación regulatoria apoyada en herramientas digitales, lo que permitirá acortar los tiempos de aprobación de inversiones a un máximo de 30 días para proyectos prioritarios y hasta 90 días para el resto.
El programa concentra recursos principalmente en el sector energético, aunque también incluye inversiones relevantes en infraestructura ferroviaria, carretera y portuaria, así como en salud, agua, aeropuertos y educación, áreas consideradas fundamentales para mejorar la competitividad del país.
Entre las metas más relevantes destacan la construcción de más de 5 mil kilómetros de carreteras, la generación de alrededor de 1.4 millones de empleos y la implementación de una Ventanilla Digital Nacional de Inversiones, diseñada para centralizar y agilizar trámites en un solo punto.
Asimismo, el plan contempla incrementar la participación de energías limpias del 24 al 38 por ciento, en paralelo con una reducción en los tiempos regulatorios, con lo que el Gobierno federal busca consolidar un modelo de crecimiento económico más dinámico y sustentable.



