Opinión de Antonio Valerio Delgado
Con la reciente visita a México del secretario de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Markwayne Mullin, la recepción no fue una cortesía en Palacio Nacional, ni transcurrió bajo el desgastado y disfrazado discurso de: “Fue un encuentro cordial basado en la política de la relación bilateral; y se habló de fortalecer el intercambio de información y de la coordinación en materia de seguridad”.
Este encuentro entre autoridades estadounidenses y mexicanas, se trató de una visita en la que el funcionario de la Casa Blanca, vino personalmente a tratar el tema de la narcopolítica en México, y a advertir de una vez por todas, que no hacer caso a la solicitud de detención y extradición de Rubén Rocha Moya como lo reclama la justicia estadounidense, acerca cada día más a DEA a la posibilidad de que vengan por él, lo mismo que al resto de los acusados de narcotráfico y lavado de dinero.
La prueba de lo anterior llegó horas después, cuando la Fiscalía General de la República, citó a Rocha Moya a comparecer por las investigaciones y señalamientos formuladas en su contra por Estados Unidos, aunque esto no significa que vaya a ser detenido y extraditado y por el contrario será una comparecencia tersa y seguramente a modo y sin consecuencias.
La FGR no deberá pasar por alto que ya tiene ficha roja de captura de la interpol y si de verdad el gobierno de México quiere honrar la ley y no poder aún más en riesgo a la llamada Cuarta Transformación, deberá también proceder sino acatar la solicitud de captura y entregarlo a las autoridades que lo reclaman.
Trajo Markwayne Mullin, la nueva lista de narcopolíticos
A la vista esto parece ser el resultado de la visita del enviado de Donald Trump, quien también trajo para su revisión del ejecutivo mexicano, la nueva lista de personajes morenistas, que también tienen expedientes abiertos en los Estados Unidos, entre ellos, el senador Adán Augusto López Hernández, el ex titular de Comisión Federal de Electricidad Manuel Bartlett y la gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama quienes desde hace tiempo son buscados por la DEA.
Y la pregunta rigurosa es: ¿Porque ahora no se le pronunció de frente a Markwayne Mullin, el discurso aquel que dice: “Ningún gobierno extranjero le arrebatará la transformación del pueblo de México” y también la amenaza del senador morenista Gerardo Fernández Noroña; quien sigue desafiando a Donald Trump con discursos estridentes como: “Hagan las listas que quieran y México no aceptará listas ni presiones externas, defenderá su soberanía y no permitirá que se imponga un gobierno desde fuera”.



