Opinión de Omar Galván Toledano
Como en “juego de tronos” la justicia llega a México de la mano de los “norteños”.
Por si no sabia usted, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos mandó a México una orden de detención con fines de extradición de varios políticos mexicanos, incluyendo al Gobernador de Sinaloa Rubén Rocha Moya, quien, días después, pidió licencia al cargo.
Con fecha de 6 de mayo de 2026, el periódico Reforma publicó una encuesta de opinión pública, en la cual el 57% de los encuestados está a favor de la extradición de Rocha Moya y el 62% considera que NO es inocente.
Y más allá de la acción de las autoridades de Estados Unidos, a quien debemos felicitar es a los periodistas mexicanos que nunca han dejado de investigar y publicar notas sobre el crimen en México, aunque la vida se les vaya en ello.
Desde el periodista Manuel Buendía (1926 – 1984) que en su columna “Red Privada” del Periódico “Excélsior” denunció nexos de políticos mexicanos con el narcotráfico y la CIA, si leyó bien, la CIA. Lo que le valió ser asesinado en 1984.
Debemos recordar a Jesús Blancornelas (1936 – 2006) uno de los fundadores del Semanario Zeta quienes dieron amplia cobertura a las actividades del “Cartel de los Arellano Félix” que le valió un atentado en su contra recibiendo 4 balazos, su escolta asesinado y encontrándose más de 180 cartuchos percutidos en la zona.
Cabe mencionar el caso de Ciro Gomez Leyva que recibió varios disparos y, gracias al blindaje de la camioneta, salió ileso. O el caso de Anabel Hernández que ya reside en el extranjero debido a las múltiples amenazas que ha recibido por su labor periodística. Lydia Cacho quien estuvo en la cárcel por publicar su libro “Los Monstruos del Edén” hoy tiene que vivir en el extranjero.
Según la Asociación Articulo 19 del año 2000 a la fecha han sido asesinados 176 periodistas en posible relación con su labor. Y Reporteros sin Fronteras reporta 221 en el mismo periodo de tiempo. Convirtiendo a México en uno de los países más peligrosos y mortíferos para ejercer el periodismo.
Katherine Graham, quien fuera editora del Washington Post en los años 70’s cuando se publicaron los estudios de Mcnamara sobre la Guerra de Vietnam que provocarán la ira del Presidente Nixon y acoso contra el periódico, dijo:
“El periodismo debe ser el control del poder político, y no amigo del poder”
Y para entender porqué los periodistas se juegan la vida, vale la pena recordar un párrafo de las últimas columnas de Don Manuel Buendía.
“Ni siquiera el último día de su vida, un verdadero periodista puede considerar que llegó a la cumbre de la sabiduría y destreza. Imagino a uno de estos auténticos reporteros en pleno tránsito de esta vida a la otra y lamentándose así para sus adentros: hoy he descubierto algo importante, pero… ¡lástima que no tenga tiempo para contarlo!”



