La tecnología y la protección de la infancia se unieron en México con la presentación de VigIA, una innovadora plataforma basada en inteligencia artificial diseñada para prevenir y detectar de manera temprana posibles casos de abuso sexual infantil (ASI), un delito que cada año deja más de 4.5 millones de víctimas en el país.
La herramienta, impulsada por la asociación Infancia Libre de Abuso Sexual (ILAS), apuesta por convertir dispositivos cotidianos en un cerco digital de protección para niñas, niños y adolescentes.
El sistema, disponible de forma gratuita para usarse en dispositivos IOS y Android en todo el país, utiliza inteligencia artificial para analizar patrones de riesgo en conversaciones y contextos digitales, generando alertas en tiempo real ante posibles situaciones de abuso, violencia o bullying.
Celulares, tabletas, relojes inteligentes y asistentes de voz pueden integrarse a esta red de monitoreo, que también incorpora GPS, geocercas y un botón de pánico capaz de activar rastreo inmediato y grabaciones de emergencia para facilitar la atención oportuna.
Durante la presentación en el Museo Memoria y Tolerancia, Dafna Viniegra, cofundadora de ILAS, afirmó que la innovación tecnológica debe colocarse al servicio de las causas sociales más urgentes.
Señaló que VigIA representa una herramienta pionera a nivel global porque busca anticiparse al riesgo antes de que ocurra una agresión, en un contexto donde la mayoría de los casos de abuso sexual infantil sucede dentro de entornos cercanos y de confianza.
El lanzamiento reunió a especialistas, organizaciones civiles y figuras públicas como Zuria Vega, Natalia Téllez, Andrea Legarreta y Saskia Niño de Rivera, quienes coincidieron en la necesidad de utilizar la innovación como una aliada para proteger a la niñez. Organizaciones como Reinserta, Freedom y Fundación PAS también respaldaron la iniciativa y llamaron a fortalecer la prevención desde todos los sectores de la sociedad.
La presentación de VigIA ocurre en medio de una crisis nacional marcada por el silencio y la impunidad. Datos del INEGI revelan que el 80% de los casos de abuso sexual infantil no se denuncia, mientras que organismos especializados estiman que solo entre el 1% y el 2% de los delitos sexuales contra menores concluyen en una sentencia condenatoria.
Ante este panorama, ILAS insistió en que la inteligencia artificial no sustituye la responsabilidad de las instituciones o las familias, pero sí puede convertirse en una herramienta clave para detectar señales de alerta y salvar vidas.



